Céntrica calle de Zitácuaro convertida en centro de prostitución, drogas y alcohol

Zitácuaro.- Mientras las autoridades locales argumentan que los casos de violencia en el municipio son cuestiones alternas y aisladas, los ciudadanos sufren los embates de la delincuencia que a diario hacen de las suyas en céntricas calles de la ciudad y a cualquier hora.

De manera sorprendente, a tan solo dos calles del centro de la ciudad -muy cerca de la Plaza Cívica Benito Juárez-, se encuentra un verdadero hervidero de prostitución, robos, venta de drogas y alcohol. El acomodo que forman las calles de Ocampo, subiendo por Salazar hasta llegar a Zaragoza, es sólo uno de los focos rojos que las autoridades no “han visto”, a pesar de estar dentro del primer cuadro de la ciudad.

La calle Leandro Valle se ha convertido en una de las más peligrosas de la ciudad, la presencia de bares y prostíbulos disfrazados de posadas y hoteles de paso, han sido el detonante para que los delincuentes encuentren el refugio perfecto para hacer de las suyas.

En las últimas semanas esta calle en especial fue de llamar la atención. En este lugar se suscitaron, en tan solo unos días, diversos acontecimientos, en donde fueron detenidas varias personas, entre ellas una mujer que había sido denunciada por otra fémina de haberla asaltado. Al respecto la noticia corrió como pólvora, luego de que trascendiera que la presunta ladrona fue detenida cerca de uno de los establecimientos que sirven como “hotel de paso”.

Datos extra oficiales indicaban que la afectada había solicitado la ayuda de elementos de la policía de Zitácuaro, ya que momentos antes una mujer le había robado sus pertenencias. Tras tener la media filiación de la presunta ladrona, los elementos policiacos se avocaron a su búsqueda, localizándola en el lugar arriba mencionado. Al momento de ser requerida, la mujer alegaba estar embarazada y negaba los hechos; sin embargo más tarde no sólo aceptó las imputaciones, sino que también involucró a otras compañeras suyas y al presunto comprador de lo robado. De esto existen pruebas en nuestro poder.

Otro caso de violencia se dio días antes en ese mismo lugar, una persona del sexo masculino fue detenida por elementos de la policía cuando su pareja salió de su domicilio para pedir ayuda, ya que el sujeto la estaba golpeando y en un momento de descuido la mujer aprovechó para salir y solicitar auxilio. Al llegar los elementos policiacos fueron recibidos a golpes por el sujeto. Al final este fue detenido y remitido por la policía al área de barandilla. Sin embargo la falta de preparación de los elementos policiacos fue el detonante para que se exhibiera su ineptitud, ya que al intentar detener al agresor los uniformados ingresaron al domicilio sin contar con la orden correspondiente.

En otro caso, testigos presenciales tomaron fotografías y videos de un hombre que fue detenido días después en esa misma calle, cuando fuera acusado por el dueño de un establecimiento de estar vendiendo drogas dentro de su negocio. Las fotografías muestran el momento exacto en que esta persona es detenida por elementos de la Policía Michoacán.

Baterías de automóvil, autoestéreos y otras pertenencias que puedan encontrar dentro de los automóviles, son el principal objetivo de los amantes de lo ajeno, productos que son fácilmente comercializados sin que se pida alguna explicación, mucho menos un documento. La presencia policiaca no es constante, sólo hacen su rondín de manera “normal”, pero no de forma permanente. A pesar de que por toda la calle hay bares establecidos, lo que hace más peligroso el lugar. De hecho, fue de uno de estos bares de donde supuestamente salieron los agresores de la joven que fue retenida contra su voluntad y violada en una casa cercana a ese lugar.

Algunos vecinos de esta calle ya han comenzado a tener problemas con esta situación, dicen les afecta tanto en sus negocios como en su persona. “Ya no sabemos que hacer”, las autoridades hacen oídos sordos a nuestras peticiones”, expuso uno de estos vecinos que prefiere se guarde su anonimato por temor a las represalias. Y no es para menos la preocupación que ha empezado a sustentarse, no sólo de los avecinados en esa calle, también de la gente que pasa por ahí, dado que es una vía demasiado transitada.

Los vecinos insisten en que las autoridades municipales deben tomar medidas efectivas, para que el primer cuadro de la ciudad no se siga degradando, debido a que la delincuencia en la zona se ha ido saliendo de control, aunque las autoridades digan lo contario, denunciaron finalmente los inconformes.

 

 

 

 

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