Centro de rehabilitación opera en la clandestinidad

*Carece hasta de sanitario, con lo cual no cumple con las normas de salud.

H. Zitácuaro, Mich. – Desde el mes de septiembre, del presente año, el Centro de Rehabilitación ubicado en la calle de Ignacio Zaragoza y Lázaro Cárdenas, fue suspendido de toda actividad. Por considerarse el lugar un riesgo sanitario, ya que no atendía la ley general de salud y en consecuencia estaba violando las disposiciones de higiene.

Sin embargo, de esa fecha hasta la actualidad el lugar funciona en la clandestinidad. Es decir, al margen de la ley, como lo ha podido constatar “El Despertar” en visitas a ese establecimiento.

Cabe señalar que, en ediciones pasadas, este medio de comunicación informó que, en el mes de septiembre, autoridades a nivel federal de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) colocaron un sello para la clausura de dicho establecimiento.

El centro de rehabilitación se hace llamar “Grupo 24 horas”, además se pudo saber que el lugar ni siquiera cuenta con sanitarios, por lo que violenta la ley general de salud, en materia de prestación de servicios. A la fecha el lugar opera, no obstante, lo hace fuera de la ley; es decir, en la clandestinidad.

De acuerdo a la Norma Oficial Mexicana emitida en el 2009 para la prevención, tratamiento y control de las adicciones, los establecimientos especializados en este tema deberán contar con organización interna y con el aviso de funcionamiento respectivo ante el Consejo Nacional Contra las Adicciones (Conadic).

Estos centros de rehabilitación deberán tener un programa general de trabajo aprobado por Conadic, en el que se contemple el tratamiento médico y/o psicosocial, basado en principios científicos, sociales y éticos. Así como un reglamento interno, manuales técnico-administrativos y guía operativa de referencia y contra referencia a otros establecimientos de mayor complejidad, de acuerdo con el cuadro clínico.

En cuanto a infraestructura, deberán tener instalaciones y equipo apropiado para el desarrollo de sus funciones, de acuerdo con el tipo de modelo de atención que brinden. Personal capacitado y suficiente para llevar a cabo las funciones del establecimiento. Un programa de atención integral para los usuarios, mismo que habrá de comprender un ambiente físico apropiado, limpio y seguro.

La alimentación suministrada a los usuarios debe ser balanceada, de buen aspecto, en cantidad suficiente para una adecuada nutrición y servida en utensilios higiénicos, de acuerdo con el estado de salud del usuario.

De acuerdo a esta norma general de salud, el personal que labora en los establecimientos especializados en adicciones tiene la obligación de vigilar, proteger y dar seguridad a los usuarios, mientras permanezcan en el mismo.

Otro punto importante, es que el establecimiento debe promover, de ser posible, la participación de la familia en el proceso de atención a los usuarios y hacerla corresponsable de acciones concretas, propias del proceso de atención.

Como se ha señalado en otras ediciones de este espacio informativo, esos sitios llamados Centros de Rehabilitación o “Anexos”, por testimonios de algunas personas, únicamente buscan lucrar con las necesidades de la gente y no reúnen con los requisitos mínimos de la Norma Oficial Mexicana.

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