Cines representaron el máximo entretenimiento social

-La gente hacía largas filas y estaba pendiente de las carteleras.

Por: Gabriel Gómez Rodríguez

H. Zitácuaro, Mich. – Hace algunas semanas inició la demolición del cine México, ubicado en la calle de Morelos, en el primer cuadro de la ciudad. Hecho que despertó la curiosidad de las personas. En cuanto a su pasado histórico, Gabriel Camporredondo Gibert, vecino de esta ciudad, expresó que ese edificio formó parte de la historia del entretenimiento de la época de oro del cine mexicano. Lo mismo que las edificaciones que albergaron a los cinesAvenida y Reforma. 

A esos cinemas, la gente asistía con mucha algarabía.Recuerda que había revuelo en la gente por saber de las carteleras cinematográficas. Incluso, se pegaban papeletas sobre las películas y horarios de las funciones.

En relación al cine México, comentó que fue construido por el señor Jaime García. Antes de convertirse en entretenimiento masivo era un molino, el cual se llamaba “El Campesino”, propiedad del señor Román Torres. Subrayó que en esa época había varias clasificaciones para ingresar, es decir, había distinciones sociales.

Algunas eran áreas exclusivas o zonas “fifis”, mientras queciertas butacas eran acolchonadas, otras eran simples bancas sin respaldos. Se les conocía como Lunetas, Palcos o Galerías.

En ese tiempo pasaban dos a tres películas. No había cortes más que al finalizar las mismas. Posteriormente los asistentes iban a comprar sus golosinas, como palomitas o refrescos, por citar ejemplos.

Recuerda que en los cines había vendedores de alimentos y bebidas, en una mano llevaban sándwiches y en la otra refrescos. Esto era parte de lo que ocurría dentro de las salas, la gente disfrutaba, reía, se entristecía. Se emocionaba con la actuación de los personajes, no solo mexicanos, sino de talla internacional.

Camporredondo recuerda que en la época dorada del cine mexicano se hicieron algunas giras, en las que participaban artistas, algunos de ellos cómicos. Llegó ese evento también a Zitácuaro, lo que representó un hecho de gran relevancia.

A los artistas mexicanos se les podía apreciar únicamente en la pantalla grande, pero hubo el tiempo de convivir con ellos, lo que resultó un plus y una cercanía directa entre el artista y el público.

Algunos de ellos venían con frecuencia a tierras michoacanas, como Pedro Infante y Mario Moreno “Cantinflas”, el segundo de ellos tenía una casa en el municipio de Tuxpan.

La época de Oro del cine mexicano tuvo sus mejores momentos en el período de 1936 a 1956, fue de las mejores en la industria cinematográfica en México.

Posteriormente los cines dejaron de ser funcionales con la aparición de la televisión, luego llegaron las películas de ficheras, lo cual significó una época en declive. Sin embargo, desde hace varias décadas hay un resurgimiento del cine mexicano, puntualizó Camporredondo Gibert.

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