Complicidad social


P. Agustín Celis
La palabra complicidad hace referencia a quien expresa o se siente
solidario con otra persona. La complicidad, se considera como parte
esencial de una amistad, siempre y cuando se busque el bien de la
persona. Para ello debemos estar muy pendientes de la aplicación de
una sana moral en la relación de complicidad. En la complicidad se da
un profundo conocimiento de la otra persona, de sus necesidades,
gustos, debilidades y fortalezas, al grado de entenderse y
complementarse.
El término cómplice, en el derecho se define como aquella persona que
participa directa o indirectamente de un delito. Esto nos lleva a entender
que el cómplice coopera en la ejecución de una acción, ya sea un delito
o participar de alguna actividad ilícita.
La figura legal de la persona que es cómplice está presente en todos los
ordenamientos jurídicos, tanto en el derecho civil, como en el derecho
canónico dentro de la religión. La persona que es cómplice, participa de
la verdad o de la mentira, o es el líder o solo está cooperando, o es un
súbdito o es quien impone dicha situación.
Se puede pensar en la complicidad social y en este contexto encontrar a
varias personas e incluso a los medios de comunicación con un matiz de
sumisión, al grado de marcar un comportamiento social, que todos
debemos adoptar por el plan que se está ejecutando por los que ejercen
el poder. Es aquí donde unas personas deciden por toda una sociedad,
ejerciendo sobre los demás sus ideas y llevando a la sociedad a actuar
con forme a sus ideales y principios.
Este es uno de los riesgos que estamos viviendo en estos tiempos ante
la “consulta de revocación de mandato”, varias personas consideran que
hay una complicidad social en la aplicación de la ley, otros piensan que
no es necesario consultar al pueblo y que es una campaña para
acrecentar el populismo, que bajo la complicidad de algunas personas,
se están buscando otros intereses.
Hemos sido testigos de una complicidad social, en muchos momentos en
la historia del país. En ocasiones quienes nos gobiernan han sido
cómplices, para saquear el país, y se da por sentado el alto grado de
fidelidad de las autoridades, que nos hacen dudar de las acciones

sociales y que nos ponen en alerta, para no ser vulnerados tan
fácilmente. ¿O somos cómplices de la verdad o somos cómplices de la
mentira?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

A %d blogueros les gusta esto: