Cuatro meses los ideales para iniciar reforestaciones en el oriente

Zitácuaro, Mich. – Experto en plantaciones masivas y ganador de un premio nacional forestal, Ignacio Sánchez Avilés consideró que en la actualidad el calor es muy alto y las lluvias no se han asentado como tal, por lo que la mejor temporada, la ideal para reforestar, es a finales de julio, principios de agosto, septiembre y octubre, que es cuando las lluvias están más asentadas.

Sánchez Avilés consideró que todavía no es tiempo de iniciar con las reforestaciones, ya que aún no termina la temporada de estiaje. Aunque ha llovido en algunas ocasiones, eso no significa que el bosque esté libre de un probable incendio.

Las plantaciones deben hacerse bajo un estudio previo de la zona o del lugar y aplicar estrategias bien planificadas y definidas.

Subrayó que, “se deben hacer estudios para verificar que tipo de reforestación se quiere hacer; porque hay dos tipos, una es de restauración y otra de conservación. En la segunda se le tiene que incluir plantas nativas del lugar, plantas que deben estar previamente en un invernadero y que no se siga dañando esa área”.

“En el caso de la de restauración, no es factible que se planten las especies de pino, oyameles o cedros; por lo que es conveniente, a través de un estudio, saber qué tipo de plantas había en esa zona. Esto se tiene que hacer de manera gradual, iniciar con hojosas que vayan formando suelo, para evitar erosión y finalmente meter plantas maderables”.

“Mucha gente está con el asunto del medio ambiente, que hay que reforestar diversas regiones, pero esto se tiene que hacer bajo una planeación bien estructurada, definir las áreas y definir la finalidad”, precisó.

En la región se ha dado el efecto de plantaciones de aguacate, por lo que se han deforestado múltiples áreas para este fin; sin embargo, se han presentado problemas de diversa índole, como la escases de agua.

Ejemplos los hay en Ocampo y Angangueo, lugares que originalmente tenían bastante agua por estar en áreas boscosas. Por lo que, recordó Sánchez Avilés, que “el recurso del agua está asociado al bosque, normalmente donde se ven cúmulos de nubes es porque ahí está el bosque. En las zonas áridas casi no llueve, entonces en las partes donde está el bosque es una asociación con el ciclo del agua”.

“¿Qué es lo que está ocurriendo con estos municipios, como Ocampo y Angangueo? La tala inmoderada, si tú te das una vuelta al cerro Camacho ya lo llevan por la mitad con la siembra del aguacate”, denunció.

“Entonces, la intención de la economía para la siembra del fruto verde es diferente al asunto maderable, pero nadie ha buscado hacer sustentable el bosque, para de ahí obtener buenos beneficios”, sostuvo.

Finalmente el ambientalista, quien elaboró estrategias de conservación hace algunos años, consideró que al proceso de reforestación es importante darle seguimiento y no nada más llegar a sembrar por sembrar.

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