El ambulantaje gana terreno a pasos agigantados

*Comerciantes “devoran” calles, banquetas y estacionamientos en “La Central”.

H. Zitácuaro, Mich. – Cientos de personas, dedicadas al comercio informal, ocupan cualquier espacio público, ya sean calles, banquetas, inclusive estacionamientos, como es el caso del rumbo de la Central.

Cientos o miles de personas, que laboran en la informalidad, se despliegan principalmente en zonas de gran afluencia de ciudadanos, ya sean calles, escuelas, hospitales, oficinas gubernamentales, iglesias, parques o jardines. No hay un solo sitio donde no se encuentre un vendedor.

 “El Despertar” ha realizado varias visitas en la parte oriente de la ciudad, por las calles de Santos Degollado, General Pueblita, Cuauhtémoc y Moctezuma, zona donde se concentran cientos de comerciantes, quienes realizan la venta de sus productos, desde frutas, legumbres, flores, comida y abarrotes, sólo por mencionar algunos ejemplos.

Prácticamente el estacionamiento de la tienda comercial Aurrera fue absorbido por los comerciantes, que diariamente se establecen por el rumbo de “La Central”. Lo que representa que el comercio informal haya crecido rápidamente, pero ha sido de manera desordenada.

El crecimiento del comercio ambulante en esa zona es evidente; por ejemplo, en la calle de General Pueblita se puede observar que, entre las calles de Moctezuma y Cuauhtémoc, prácticamente los vendedores se han adueñado de las calles y banquetas.

Inclusive permanecen prácticamente de noche y de día, mientras hace algunos años había espacio para estacionamiento de vehículos particulares, pero en la actualidad es imposible.

En lo que respecta a la calle de Cuauhtémoc, se destinó una vía para concentrar a los llamados “boteros”; es decir, a aquellos vendedores que transportan sus productos en botes y luego los comercializan. Ahí hay “boteros” por doquier.

El tema del comercio informal ha surgido como una de las principales actividades, debido a que en la ciudad se carece de fuentes de empleo; sin embargo, no hay espacios para que los ciudadanos caminen en banquetas, tampoco para que los conductores circulen por las calles. El ambulantaje ha ganado terreno a pasos agigantados.

Actualmente, una de cuatro personas, económicamente activas, se encuentra en la informalidad. Lo que se ha convertido en la puerta de salida de decenas, cientos y hasta miles de ciudadanos, tengan o no estudios básicos, intermedios o quizás profesionales.

En el pasado reciente la calle de Cuauhtémoc, en el entronque con General Pueblita, se realizó un operativo “limpieza” para despejar esta vialidad, pero poco duro esta medida y fueron los comerciantes quienes regresaron a sus lugares para ofertar sus productos, no importando afectar las vialidades.

Veamos el caso del estacionamiento de la tienda comercial, arriba mencionada, en el cual se puede observar que los vendedores introducen sus vehículos, ya sean automóviles o camionetas y en esta misma área se comercializan o transportan sus productos.

El comercio informal ha ganado espacios, pero ha sido de manera desordenada y ocasionando conflictos viales. Vendedores se han adueñado de calles, banquetas y hasta estacionamientos públicos.

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