El incremento de la violencia contra las Mujeres en México.

México llega a este 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer (25N), en un año que ha tenido récords de apertura de carpetas de investigación por casos de violencia de género, entre los que se cuentan homicidios dolosos, violencia familiar, violación, abuso sexual y llamadas de emergencia, de acuerdo al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

No obstante, el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) hace de lado el crecimiento de estas violencias feminicidas y solo esgrime la presunta baja de las cifras de feminicidios como su indicador máximo de que está combatiendo a la violencia de género.

Esos picos récord en las estadísticas de violencia podrían incluso ser mayores, pues hay un subregistro de delitos a nivel nacional. En 2021, 93.2% de los delitos no fueron denunciados ni se abrió una carpeta de investigación, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública 2022. Se trata de récords de lo que la antropóloga Marcela Lagarde llama “violencias feminicidas”, que acompañan la vida de las mujeres desde que nacen y que posibilitan que algunas sean asesinadas.

La Red Nacional de Refugios (RNR) da un indicador alarmante del crecimiento de dichas violencias feminicidas: de enero a octubre de este año aumentó 15% el ingreso de mujeres, niñas y niños a sus instalaciones por violencias machistas. En tanto, por sus redes telefónicas y sociales atendió a 439 mujeres que sufrieron violencia sexual y 134 que sobrevivieron a intentos de feminicidio. De acuerdo con los datos más recientes de la organización México Evalúa, existe una impunidad de 91.8% a nivel nacional, con cifras alarmantes de 88.1% en delito de feminicidio, 96.4% en delito de violación y 97.1% en violencia familiar.

Desde el gobierno, la narrativa es otra. El 22 de noviembre, la secretaria federal de Seguridad y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez, dio su reporte catorcenal de incidencias delictivas. Proyectó gráficas de forma apresurada para evidenciar una disminución de los delitos y, en particular, mostró la del feminicidio muy fugazmente. 

Esa aparente disminución de feminicidios, que fue presentada sin análisis ni contexto, debe tomarse con recelo y cuestionarse su uso político. María de la Luz Estrada, coordinadora del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, explicó que las autoridades en el país pueden tipificar el feminicidio como homicidio doloso o culposo por error o manipulación. “Hay que tomar estas cifras con reserva”, dijo. Dio sus razones: “Los feminicidios quitan votos”. Y México ya vive una carrera anticipada por las elecciones presidenciales de 2024.

Considero que las mujeres que fueron combativas con otras administraciones y hoy ocupan un curul, atestiguan inmovilizadas esta situación: “Hay un feminismo institucionalizado que está en silencio absoluto. ¿Dónde están?”.

Un ejemplo claro es el proyecto de presupuesto para 2023, donde incluyeron un aumento simulado al rubro de igualdad y atención a la violencia de género. El Centro de Investigaciones Económicas y Presupuestarias, en su investigación “Perspectiva de género en el PPPEF 2023. Análisis del presupuesto etiquetado”, reveló que se destinaron 374,821 millones de pesos al rubro de igualdad entre hombres y mujeres, la erradicación de la violencia de género y la discriminación, que representaron un aumento de 45% respecto al año anterior. No obstante, 86% será entregado en realidad a los programas de asistencia monetaria y de seguridad social que impulsa AMLO, como el de las Personas Adultas Mayores o Sembrando Vida.

Sin presupuesto con perspectiva de género, poco podrá hacerse desde lo municipal para prevenir y atender a las mujeres violentadas y sus familias en 2023. Seguiremos viendo la presentación fugaz de las cifras de feminicidio en las conferencias presidenciales para continuar encubriendo una realidad que solo causa dolor y muerte en más de la mitad de la población mexicana. En 2024 son las elecciones presidenciales y, de no haber voluntad política, se prolongará la estrategia. No olvidemos, los feminicidios quitan votos.

CATALINA ARGÜELLO FLORES

REGIDORA DEL H. AYUNTAMIENTO DE ZITÁCUARO 2021-2024

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