El propósito era asesinarlos afirman vecinos de El Aguacate

*De acuerdo a versiones y testimonios ofrecidos a “El Despertar”.

H. Zitácuaro, Mich. – “Por testigos que hubo, la verdad que sí les tiraban a matar a los muchachos. Dios es tan grande, todo poderoso, que los muchachos siguen vivos”. Relataron los vecinos de El Aguacate sobre el conflicto que se suscitó en su comunidad, donde hubo varios lesionados, algunos de gravedad, además detenidos.

La información proporcionada a este medio de comunicación por los afectados, señala que la señora Socorro, encargada del orden, había solicitado el apoyo de la policía. Ya que, supuestamente, en una casa había personas en estado de ebriedad haciendo detonaciones de arma de fuego.

Los denunciantes expresaron que los afectados, agredidos por la policía en su domicilio, estaban festejando su triunfo, al haber llegado a la final en un torneo de futbol. Resultaron campeones, por lo que prepararon un convivio con sus familias en el domicilio del dueño del equipo. En el transcurso de la tarde convivieron y se tomaron algunas cervezas.

El por qué fueron atacados por los elementos policíacos, los ofendidos manifestaron desconocer las causas. Únicamente en un principio llegaron dos patrullas y en un inicio sí pelearon con los policías.

Luego, a una distancia como de cien metros del domicilio, pidieron “apoyo” por radio comunicación. Es cuando llegan más policías y se suscita la agresión hacia la gente de esa comunidad.

Había al menos 10 personas cuando llegaron los policías; entre ellas, tres o cuatro esposas de los jugadores, así como un menor que fue herido en el pie, al igual que el dueño. Ambos estuvieron internados en el Hospital Regional.

Las otras personas lesionadas, en el transcurso de la noche se las llevaron al Hospital Regional. Donde no los recibieron, porque no tenían doctores para hacer las operaciones que se requerían.

Más tarde los canalizaron a Ciudad Hidalgo, donde tampoco los hospitalizaron. Se regresan a Zitácuaro y las tres personas, consideradas como graves, fueron internadas en el sanatorio Santa Rosa, una clínica privada.

Ingresaron al hospital en calidad de detenidos, pero en el transcurso del día un grupo de abogados iniciaron los trámites de amparo para que no procediera su aprehensión.

Los abogados, que están apoyando a los afectados, acudieron a las oficinas de la Fiscalía Regional de Zitácuaro, donde no les querían recibir sus denuncias y los canalizaban a la ciudad de Morelia. Sin embargo, los litigantes insistieron y alrededor de las 5 de la tarde finalmente promovieron un Amparo. Hasta el miércoles 12 de febrero se entregó esta defensa a los familiares.

Desde el pasado lunes y hasta el miércoles por la noche, los responsables del peritaje, por parte de la Fiscalía, no habían acudido a levantar un acta de las cosas que había en la casa donde se llevó a cabo la agresión.

Hasta donde se tiene información, hay material que usan los mismos policías municipales, como son gorras, un radio de comunicación, un cargador de arma de fuego y varios cartuchos percutidos. Los casquillos corresponden a las armas que utilizan los elementos policiacos en servicio.

De acuerdo a los habitantes de esa comunidad, la carpeta de investigación se encuentra “disfrazada”; ya que, hasta el día martes por la noche, a los abogados que están representando a los afectados, les entregaron una carpeta incompleta y al margen de la ley. En tanto, la próxima semana, serán citados más testigos de los hechos en ese conflicto.

Hasta el día miércoles han acudido de 10 a 15 patrullas a realizar recorridos diarios en esa comunidad.

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