El renacer de un guerrero 

Es publicada la historia de vida de Roberto Marín González, un ser humano extraordinario.

Por: Gabriel Gómez Rodríguez

H. Zitácuaro, Mich. – “En la presente obra literaria conocerás a un ser extraordinario, quien nos enseña en su día a día superar las adversidades por difíciles que puedan ser”, con estas palabras textuales se refiere la maestra Claudia Esmeralda García Pérez, a la publicación de Roberto Marín González, en su libro titulado “El Renacer de un Guerrero”.

Marín González, aunque nació en la Ciudad de México el 7 de diciembre de 1981, considera a Tuxpan de las Flores como su ciudad natal. Prácticamente huérfano de madre y padre inició su vida en medio de adversidades.

Roberto es el tercero de cuatro hermanos, entre ellas dos mujeres. Tenía 8 años cuando murió su madre, tiempo después su padre lo abandonó, dejándolo en la incertidumbre a él, a su hermano y dos hermanas.

La escritora Claudia Esmeralda, quien colaboró de manera directa en la publicación del libro autobiográfico de Marín,lo considera como el Nick Vujicic mexicano.

Vujicic, no tiene sus extremidades, es un hombre australiano, nacido en 1982, él se dedica a inspirar a miles de personas a través de pláticas, conferencias y libros. Por cierto, se casó con una mujer zitacuarense, quien tampoco cuenta con sus extremidades.

Respecto a su publicación, el Guerrero Roberto Marín mencionó que en su niñez vendía paletas, boleaba zapatos, hacía cajas para empacar chayotes, incluso era ayudante de construcción.

Fue a la edad de 13 años cuando empezó a sentir algunos dolores e inflamación de sus articulaciones. Esos dolores eran de gran intensidad, lo que le traería baja calidad de vida.

Tras realizarse algunos estudios se le detectó la enfermedad de lupus artritis, que se define como la inflamación o hinchazón del revestimiento de las articulaciones.

Ello no significó limitaciones, su fuerza por superarse lo impulsó a seguir adelante, al grado de que fue acreedor de una beca en el CETIS 28, ubicada en San Felipe Los Alzati.Más tarde alcanzó un puesto administrativo como capturista, archivista y auxiliar de oficina.

Posteriormente se inscribió en la licenciatura de psicología educativa, en el Instituto Michoacano de Ciencias de la Educación. En el 2008 terminó su licenciatura en psicología educativa, en el mes de junio y obtuvo su carta de pasante.

Tiempo después fue internado en el Hospital Civil de la ciudad de Morelia. En el mes de septiembre, los médicos le informaron que le amputarían sus extremidades, a consecuencia de un cuadro de vasculitis, lo que le impedía la circulación de la sangre.

En su libro Roberto relató la noticia más triste de su vida.

Esa tarde su hermana Esmeralda entró al hospital donde estaba Roberto, ahí se encontraba presente el doctor con el objetivo de proporcionar datos actualizados. Tras varios minutos de brindar información, había pocas esperanzas de vida.

Roberto tenía pensamientos de descansar, de morir en casa. 

Nada de eso ocurrió, hoy es conferencista nacional e internacional, ejemplo de vida, inspiración de muchas personas.

En el 2018 obtuvo el premio estatal a personas con discapacidad, además ha estado en estaciones de radio en Estados Unidos.

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