Zitácuaro, Mich.- Leonardo Garduño Monroy destacó que el solo hecho de referirse al tema del comercio informal es un aspecto “delicado”, puesto que hay muchos intereses. En contra parte hay también gente honesta y de trabajo que se dedica a esta actividad, ya que se generan fuentes de empleo y de ahí se mantienen sus familias.

Cuando fue Director de Servicios Públicos Municipales destacó que había alrededor de 700 ambulantes y llegó a quitar dos de ellos, pero a cambio recibió amenazas y críticas. En la actualidad consideró que hay unas mil 700 personas dedicadas a esta actividad, ello sin contar con los llamados “cubeteros” o que tienen sus carretillas, quienes no hacen base porque se mueven por todos lados.

Aunque pudiera ser esta cifra totalmente rebasada, porque ha crecido el ambulantaje, son gente de trabajo que tiene que llevar el sustento para sus familias, aseveró.

Recalcó que atrás están los líderes, “ahí está lo malo, ahí están las mafias. Yo no voy a culpar ni al gobierno ni a nadie, son los líderes. Aparte ya se consideraron una fuerza (por) que ellos ya son capaces de ir a mediar o concertar para que se les den concesiones a ellos, concertar con quien creen que le vaya bien políticamente para ganar y seguir ocupando esos espacios, que son del dominio público”.

Por otro lado, el “pequeño granito (prietito) en el arroz” es la misma sociedad, “nosotros también tenemos la culpa, hay gente que va en su carro, que por no bajarse va comprando su mercancía en su coche y recorriendo los puestos. Ya sabe el del pollo, el de la fruta y le están pasando su mercancía”, anotó Garduño.

“Yo te comento algo, yo diario voy en mi silla de ruedas (hacia el primer cuadro de la ciudad) y para mí, cuando me voy de aquí para allá, no hay ningún problema; pero de allá para acá, si me vengo por las banquetas es un sacrificio, ya no uso las banquetas y tiendo a venirme por la avenida Revolución. Me manejó bien con mi silla y sin tanto problema”, explicó.

“Aquí lo que se tiene que hacer con las personas encargadas del ambulantaje, sino los pueden quitar, ¿a dónde los llevarían? Hay que ser conscientes. Efectivamente algunos mercados están vacíos, no creo que tengan el mismo impacto en sus ventas, como las tienen en el centro de Zitácuaro”.

“Eso que hicieron de los puestos de tacos (en la calle 5 de mayo), fue un intento de organizarlos; pero para mí, quedaron un poco anchos y los carros un poco más grandes, ya no pueden pasar o pueden lastimar a sus clientes, eso no lo planearon bien. Yo les propuse conseguir una plaza del taco, que hubiera música, donde no pasaran los carros, antes había terrenos, ahora ya no hay”, apuntó.

“Los espacios deben ser distribuidos como lo marca el reglamento, que reduzcan sus espacios, para que haya libre tránsito de los peatones. También el gobierno que venga son quienes deberán poner más atención en la problemática del ambulantaje, ya que los que están ahorita “son mafias de los líderes, que investiguen quiénes son, cuánto pagan, cómo están y cada vez se hace una gárgola, se hacen muchas cabezas, de corrupción”, puntualizó Garduño.

Sergio García Zayago indicó que es muy agradable tener espacios públicos libres, “pero a veces hay que tener conciencia y tiene uno el deber de ver que la gente debe tener un trabajo en que ocuparse”.

“Entonces, si les quitamos esos espacios a esos comerciantes ¿Qué van hacer? ¿De qué van a vivir? Está bien que los reubiquen, pero ya no es el mismo, ya no tienen la capacidad del público para que ellos vendan sus productos”, apuntó.

“Entonces es agradable estar libres (de comerciantes), pero también es perjudicial para la gente que tiene su trabajo, entonces nos pones entre la espada y la pared, las dos cosas son factibles”, agregó.

“Que agradable es ser libre, estar conviviendo, pero ¿y la gente?, el factor económico, la economía familiar, no hay fuentes de empleo, nos vemos obligados a buscar un espacio dónde poder estar; entonces para mí, prefiero que esté la gente (vendiendo), porque necesita de su fuente de trabajo. Nos podemos sentar al lado de ellos y no nos perjudican en nada”, dijo tajante García Zayago.

Ignacio Ruiz, participante de esta encuesta exteriorizó que, “es que es una fuente de empleo (para los comerciantes), la economía está por la calle de la amargura, de algo tienen que vivir”. Por otro lado destacó que “todo sea ordenado, que los comerciantes pongan de su parte para mantener los espacios públicos limpios”.

Indicó que los ayuntamientos los han querido remover, “pero no hay fuentes de trabajo, pues lo tienen que hacer. Si yo me tuviera que ver en la necesidad (de ser comerciante ambulante) pues también lo haría”, finalizó Ruiz.

Hermila Gómez Maya expresó su punto de vista sobre este tema: “Por supuesto que estoy de acuerdo en que se limpie o libere de comerciantes ambulantes, porque yo tengo silla de ruedas y para mí, habrían de ver que suplicio (sufrimiento moral), es transitar por las banquetas, por los puestos. Igual los jardines pierden su belleza, no se aprecia, porqué, por los hules, por los lazos, se opaca totalmente la visibilidad de los espacios recreativos”.

“Yo estoy consciente de que la gente tiene necesidad de trabajar, pero yo creo que no dentro de los jardines ni de los alrededores. Se supone que es una tradición que en los jardines haya puestos de antojitos, de cositas, de chucherías, pero yo creo que sería cuestión de organizarlos, y la gente acudimos a donde se encuentren las cosas que nosotros necesitamos”.

Hermila Gómez, quien se transporta todos los días en su silla de ruedas, hizo un llamado a Servicios Públicos Municipales para que tome cartas en el asunto. “Porque yo personalmente he llevado escritos, solicitándoles que no se invadan las banquetas con sus productos; pero, pues es obsoleto. Entonces desde aquí hago un llamado, pero que sean parejos, porque se ensañan con los vendedores ambulantes y con los comercios establecidos ahí no dicen nada”, puntualizó.

Juan Carlos Guzmán Jalili, vecino del centro de la ciudad, consideró estar de acuerdo en liberar estos jardines y recordó que al inicio de la actual administración se informó a través del alcalde (con licencia) Carlos Herrera, que sí se iban a despejar de comerciantes, por lo cual a los vendedores de la llamada feria del regreso a clases no se les permitió estar en la plaza principal.

“Pero el sistema, la corrupción y el clientelismo político, hicieron que se volviera a invadir estos espacios públicos. Yo sí estoy de acuerdo en que se libere de comerciantes, pero que se libere parejo, porque son muy selectivos a quien (sí o no) dejan poner, todo con el argumento de un cobro simbólico, o de que la gente tiene necesidad de vender”, explicó Guzmán.

“Todos los comerciantes que se ponen en ambos jardines, sin excepción, tienen alguna otra actividad principal o tienen su negocio establecido y salen a la calle a ocupar más. Acaba de pasar la temporada de reyes y en el jardín chiquito estuvo sobre saturado, inclusive se maneja gente que viene del Estado de México, gente que viene a invadir y a imponer (mientras) las autoridades brillan por su ausencia. Lejos de aplicar el reglamento propician el ambulantaje las mismas autoridades”, apuntó nuestro entrevistado.

“Tú, cualquier domingo o cualquier tarde, pasa por el jardín y vas a ver que por lo menos hay diez ambulantes, diez personas que antes estaban en algún otro lugar y que ahora están en las plazas cívicas. Ven un lugarcito y les gusta. Los inspectores argumentan que reciben órdenes”, puntualizó Guzmán Jalili.

Anselmo Munguía Ortega calificó de congruente utilizar estos espacios para lo que fueron destinados. “Desafortunadamente hay un hábito, no se puede decir cultura, en donde se dieron lugares para gentes de escasos recursos, pusiera un negocio y sacar adelante a sus familias”.

“En la actualidad vemos con tristeza que cada ayuntamiento ha hecho de esto una causa política y desafortunadamente se ha salido del orden. En la actualidad no es de quitar a la gente, si no de poner orden, porque ya se salió de control para cualquier autoridad. Yo creo que lo prioritario es poner orden”, aseveró Munguía.

Recordó que en la administración de Antonio Ixtláhuac, cuando fungió como alcalde, su propósito era poner “cierto orden en las calles, inclusive se llegaron a acuerdos importantes; pero desafortunadamente se vinieron algunos problemas, que tú recuerdas, legales que tuvo él. Se quedaron pendientes muchas cosas. En el ayuntamiento de Juan Carlos Campos quiso él poner orden en la central y causó mucho daño”.

“Viene este ayuntamiento, el actual, es que hay líderes comerciantes, representantes de los inspectores, gente comerciante que tiene puestos y están como inspectores, es una incongruencia, pero es una cuestión política, por interés de determinados partidos y no toman en cuenta a la sociedad”, señaló Munguía.

“Nosotros tenemos el problema del jardín chiquito, donde todos los vecinos estamos en desacuerdo, porque en esta temporada tiran basura, se hacen de sus necesidades fisiológicas y es un problema, porque provoca un caos esta vialidad y nosotros que pagamos un local, pagando impuestos, pues no se nos tome en cuenta”.

“Se necesita orden, pero la autoridad, no es autoridad, al contrario, hace un desorden. Pero en sus manos está en ponerles solución”, finalizó Munguía Ortega.

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Zitácuaro, Mich.- Leonardo Garduño Monroy destacó que el solo hecho de referirse al tema del comercio informal es un aspecto “delicado”, puesto que hay muchos intereses. En contra parte hay también gente honesta y de trabajo que se dedica a esta actividad, ya que se generan fuentes de empleo...