Estrés infantil

 Estrés infantil

El estrés en la niñez se puede presentar en cualquier situación, que requiera que un niño se adapte o cambie. La experta en el tema, la psicóloga Marlen Hernández Graciano nos explica más al respecto.

. El estrés puede ser provocado por cambios positivos, como comenzar una nueva actividad, pero está vinculado más frecuentemente con cambios negativos, como una enfermedad o una muerte en la familia. En pequeñas cantidades, el estrés puede ser bueno, pero, el exceso de estrés puede afectar la forma como el niño piensa, actúa y siente.

Los niños aprenden a responder al estrés a medida que crecen y se desarrollan. Muchas situaciones estresantes que para un adulto son manejables causan estrés en un niño. Como resultado, incluso los cambios pequeños pueden tener un impacto en los sentimientos de seguridad y confianza del niño. 

. Las causas de estrés pueden incluir:

  • Preocupación por las tareas escolares o por las notas
  • Problemas con los amigos, el acoso escolar o las presiones de los compañeros
  • Cambio de escuela, mudanza, lidiar con problemas de vivienda o no tener dónde vivir
  • Tener pensamientos negativos de ellos mismos
  • Cambios corporales, tanto en los varones como en las niñas
  • Divorcio o separación de los padres
  • Crisis financiera en el hogar
  • Vivir en un vecindario o en un hogar inseguro

Signos de estrés no resuelto en los niños

Es posible que los niños no se den cuenta de que están estresados. Si los síntomas emperoran o se presentan nuevos síntomas, los padres pueden sospechar de un aumento en el nivel de estrés del niño. 

Los síntomas emocionales o de comportamiento pueden incluir:

  • Ansiedad o preocupaciones
  • Incapacidad de relajarse
  • Miedos nuevos o recurrentes (miedo a la oscuridad, a estar solo o a los extraños)
  • Aferrarse al adulto, no querer perderlo de vista
  • Rabia o llanto
  • Incapacidad para controlar sus emociones
  • Comportamiento agresivo o terco
  • Regresión a comportamientos típicos de etapas anteriores
  • Renuencia a participar en actividades familiares o escolares

Los padres pueden ayudar a sus hijos a responder ante el estrés de forma saludable. Algunos consejos:

  • Bríndele al niño un hogar sano, seguro y confiable.
  • La rutina en el hogar puede ser reconfortante.
  • Dé siempre un buen ejemplo. El niño lo observará como un modelo de comportamiento saludable. Haga lo posible por mantener su propio estrés bajo control y manéjelo siempre de forma saludable.
  • Sea selectivo con los programas de televisión, libros y juegos que los niños observan, leen y juegan. Los noticieros y los programas o juegos violentos pueden producir miedos y ansiedad.
  • Mantenga al niño informado de cambios anticipados, como los cambios en el trabajo o mudanzas.
  • Dedíquele tiempo de esparcimiento tranquilo a sus niños.
  • Aprenda a escuchar. Escuche al niño sin criticarlo ni tratar de resolver el problema de inmediato. En cambio, trabaje con su niño tratando de comprender y resolver lo que lo está molestando. 
  • Fortalezca los sentimientos de autoestima del niño. Trate de involucrarlo en situaciones en las que pueda tener éxito.
  • Dele oportunidades de hacer elecciones y de tener algún control sobre su vida. Cuanto más siente el niño que tiene control sobre una situación, mejor será su respuesta al estrés.
  • Estimule la actividad física.
  • Reconozca los signos de estrés no resuelto en el niño.

Busque ayuda profesional, si los signos de estrés no disminuyen, ni desaparecen y si el niño:

  • Se va abstrayendo dentro de sí mismo, está infeliz o deprimido
  • Está teniendo problemas en la escuela o interactuando con los amigos y familia
  • Es incapaz de controlar su comportamiento o ira.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *