Fiscalía consiente y fomenta actos de tortura

Zitácuaro. – La tortura se ha convertido en un lacerante y profundo agravio para los detenidos y sus familias, las que finalmente se convierten en víctimas por el papel que juegan las instituciones estatales y los elementos policiacos, relacionados con el tema, al ser los principales violadores de los derechos humanos, con estas prácticas toleradas por el mismo Fiscal.

En una denuncia más en contra de la Policía Michoacán, esta vez quedó al descubierto la posible corrupción que existe dentro de la Fiscalía Regional de Justicia en esta ciudad, al solicitar dinero para dejar en libertad a los detenidos que son llevados a esa instancia por elementos policiacos.

Aunque era un secreto a voces, en esta ocasión la detención de dos personas en el municipio de Tuzantla, exhibió las “ganancias” que obtienen los involucrados en las detenciones y encargados de procurar justicia, sin importar las condiciones deplorables en que llegan los detenidos, que son golpeados de manera brutal por horas e incluso días para fabricarles delitos o bien, para realizar sus “investigaciones”.

En este caso, en especial, uno de los detenidos en el mencionado municipio, el pasado miércoles 23 de enero, está hospitalizado por la brutal golpiza que recibió a manos de los elementos de la policía, que lo detuvieron mientras estaba en un establecimiento comercial de motosierras.

Los familiares inicialmente acudieron ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos en Zitácuaro, ya que antes de ser presentados ante las instancias ministeriales fueron torturados, ocasionándoles lesiones graves, al menos uno de ellos está hospitalizado y los gastos corren por cuenta de sus familiares.

Como ha sucedido en otros casos, los detenidos fueron puestos a disposición del Ministerio Público por el delito de narcomenudeo; sin embargo, esto no se ha podido comprobar, ya que los detenidos aseguran las pruebas les fueron sembradas por los elementos de la policía, destacamentados en Tuzantla.

La queja con el número EXP. No. ZIT/O66/2019, presentada por los familiares de los afectados, indica que el día en mención, ambos detenidos se encontraban comprando una motosierra, en un negocio cerca de la salida del pueblo. En un momento determinado llegaron los elementos policiacos que los comenzaron a revisar y sin más los esposaron, haciendo tiempo para la revisión, sin saber el motivo de la tardanza.

Agrega la queja, que finalmente se los llevaron, pero los familiares no sabían a donde, por lo que acudieron con el síndico municipal de Tuzantla para pedir una explicación sobre el actuar de la policía. Los agraviados indican en su queja que el funcionario municipal sólo les daba evasivas, comentándoles que no sabía nada; sin embargo, agregan los familiares de los detenidos, esto era falso, ya que él sabe perfectamente los movimientos de la policía.

Afirman que la detención estuvo llena de incógnitas, ya que primeramente les decían que se los habían llevado a Huetamo y después les dijeron que posiblemente estuvieran en Zitácuaro; es decir, a pesar de que había sido la policía quien se los había llevado, nadie les daba informes del paradero de los detenidos.

Ya por la tarde la esposa de uno de ellos recibió una llamada de la Fiscalía, donde le informaban que su esposo estaba detenido en Zitácuaro, para que se presentara en compañía de un abogado. Al ser informado, el abogado acudió a las instalaciones de la Fiscalía, donde le negaron que estuvieran ahí los detenidos, sin explicarse el motivo de que los hayan negado.

Más tarde, cerca de las ocho de la noche, otro familiar le llamó y le confirmó que su esposo sí estaba detenido en la Fiscalía de Zitácuaro, por lo que pudo hablar con él por teléfono y le indicó que llegara con el abogado.

Al solicitar que lo dejaran ver, la mujer narra que su concubino estaba muy golpeado y se quejaba mucho del estómago, además de que presentaba huellas visibles de haber sido golpeado en diferentes partes del cuerpo, incluso tenía como llagas o quemaduras en el rostro, afirmaron los familiares.

Los hechos fueron corroborados por personal de la CEDH, ya que fue necesaria su intervención, debido a la gravedad de los golpes que presentaban. Finalmente, uno de ellos fue necesario trasladarlo al hospital para que recibiera atención médica.

En las últimas fechas, el personal que labora en la Fiscalía ha sido señalado directamente por los familiares de los detenidos, por no actuar en contra de los elementos policiacos que torturan a los detenidos que les presentan. De hecho, los han acusado de pedirles dinero a cambio de su libertad inmediata.

Pero las acusaciones van en dirección a la falta de capacidad de los Ministerios Públicos y funcionarios que laboran dentro de la dependencia, ya que algunos cuentan con antecedentes penales, según se denunció recientemente.

Aunado a esto, fuentes internas aseguran que hay funcionarios que no cuentan con el perfil necesario para ocupar un lugar de esa magnitud. Esto es del conocimiento del Fiscal Regional Hugo Verduzco, quien ha aceptado este tipo de inconsistencias dentro de la dependencia estatal.

Otra que también ha sido señalada en varias ocasiones, es la Directora de Carpetas de Investigación, Leticia Amezcua, quien es acusada de no realizar sus labores conforme a derecho y deja de lado los trabajos que son primordiales e indispensables para el pronto esclarecimiento de los delitos.

Finalmente los detenidos acusan que es la Fiscalía y sus funcionarios los principales responsables de que los actos de tortura se sigan generando, al no intervenir para castigar a los culpables de estas torturas.

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