Niños y niñas aprenden a leer y escribir

H. Zitácuaro, Mich. – El retorno a clases para muchos padres de familias y sus hijos ha tenido ciertas dificultades, pero gracias a instituciones como El Trenecito del Saber, donde laboran especialistas educativas, ahora hay menores que ya saben leer y son capaces de escribir.
Sobre la calle de Moctezuma, en la colonia Miguel Hidalgo de esta ciudad, hay una escuelita, la cual es un espacio de aprendizaje para ayudar a niños a fortalecer su estimulación temprana, se les brinda asesorías educativas y se ayuda aprender hablar y leer.
Debido al surgimiento de la pandemia fue necesario la suspensión de actividades escolares, muchos niños y niñas en esta ciudad tuvieron que tomar un largo receso. Pero, ahora, con el retorno de clases virtuales, representa un reto poner al corriente a la comunidad escolar.
Las especialistas del Trenecito del Saber, Andrea Guadalupe Coria Ruiz, licenciada en intervención educativa, está acompañada de una especialista en psicología educativa, Katya Jaqueline y otra psicóloga más, que es Susana Rojas, quiénes atienden a menores que tengan atrasos escolares y además les brindan educación especial.
La academia aperturó hace un año, y luego de la contingencia tuvo que cerrar clases, ahora nuevamente retornó, brindando tareas de reforzamiento a todas las actividades de los niños, ayudándoles en sus dificultades de aprendizaje.
Con el problema de la pandemia, se han tomado todas las medidas necesarias, como uso de cubre bocas, gel antibacterial, el espacio también es sanitizado semanalmente y la higiene es primordial.
En un principio las educadoras notaron un poco de dificultad y en algunos casos fue mucho mayor, cuando a los menores se les pidió que mantuvieran siempre su cubre bocas. En la actualidad los niños y niñas portan esta protección durante los 60 minutos que dura la clase presencial.
Se ha recomendado a alumnos inscritos que tengan su propio material y que no lo compartan, de igual manera otra recomendación es no saludar de mano y mantener cierta distancia, entre otras medidas.
Debido a los avances que han vistos los papás y mamás, muchos de ellos han dejado a sus hijos en la escuelita por espacio de una hora diaria, hay niños que llevan asistiendo a esta escuelita a lo largo de un año, otros más ya se trabajó su situación, es como si ya se graduaran, indicó Coria Ruiz.
Todos los días hay nuevos ingresos y todas las semanas se entregan resultados a los padres de familia. Sí es difícil su situación económica, en algunos casos las educadoras no les cobran por asistir a clases.
Se busca que todos tengan el mismo aprendizaje y las mismas posibilidades de estar en esta escuelita, ubicada en la calle de Moctezuma poniente.
A cada menor se le asigna un plan de trabajo diferente, ya que cada uno aprende diferente, entonces lo que se busca es que tengan un programa especial y acorde a sus necesidades.
Se llevan cabo actividades lúdicas, que no sea lo mismo de la escuela, con lo cual se trata de conseguirles material didáctico, para que su clase sea llamativa y llena de creatividad, para que siempre tomen su clase con entusiasmo y tengan ganas de aprender más.
“Las satisfacciones que obtengo en mi centro de trabajo son las recomendaciones que recibo de otros papás, cuando vienen y dicen me recomendó el papá de tal niño, para mí es lo mejor, porque sé que mi trabajo me respalda”, expresó Andrea Guadalupe
“Para mí el dejarme sus niños, es la responsabilidad más grande, el yo tenerlos en mis manos, y el aprendizaje que está en mí, para mi es la mayor satisfacción que ven resultados, que los niños constantemente van avanzando, creo que eso es lo mejor que puedo tener”, puntualizó la licenciada en intervención educativa.

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