Obsoletas las cámaras del C5

Zitácuaro. – Aunque hay cámaras de vigilancia por toda la ciudad, que pertenecen al C5, muchas de estas son obsoletas y no funcionan como deberían, para cumplir con su verdadero objetivo: combatir y prevenir, en coordinación con la policía, los iliciticos que se dan a diario en el municipio.

En Zitácuaro existen alrededor de 200 postes con tres o cuatro cámaras de vigilancia cada uno, algunas se mueven y cubren diversos ángulos, otras sólo permanecen inmóviles, pero se supone están grabando y vigilando las calles de la ciudad.

El problema, es que la mayoría de estas cámaras se vuelven obsoletas; luego de que, en el centro de mando no existe la capacidad para almacenar toda la información que a diario se genera. Por lo tanto, las imágenes que se graban tienen que ser eliminadas en determinado periodo de tiempo, debido a la falta de espacio en su almacenamiento.

A esto se suma que, al menos dos de cada cuatro cámaras fallan al menor cambio climático y dejan de funcionar. Pero también existe el problema de que, por las noches y con la lluvia, la mala calidad que tienen no alcanza a grabar ciertas formas que puedan ser objetivas para alguna investigación, en caso de necesitarse.

De manera extraoficial se sabe que, aunque con fallas, la mayoría de cámaras del C5 funcionan y graban lo que sucede; pero, a pesar de ello, esto no ha servido para combatir la delincuencia dentro del municipio, los robos y asaltos se dan de manera cotidiana, sin que los encargados del C5 informen a la policía cuando se comete algún ilícito.

Existen casos documentados de robos en el centro de la ciudad, donde son las cámaras de vigilancia particulares las que graban a los ladrones, que tardan hasta media hora tratando de abrir los negocios, bajo total impunidad, ya que la policía está ausente cuando se le necesita o tarda en llegar; caso contrario, es fácil ver  a los agentes de tránsito “detectando” camiones de carga con una precisión insólita, a las entradas de la ciudad, para pedirles sus documentos y permisos correspondientes. De manera “extraña”, a los pocos minutos de platicar con los agentes, los camioneros pueden seguir su camino.

Situación similar de acoso padecen quienes se transportan en vehículos modestos, de modelos atrasados, que provienen de las zonas rurales de la región.  esto se puede comprobar principalmente en las calles del lado norponiente del municipio.

Una cosa si es segura: todas las cámaras colocadas a lo largo de la Avenida Revolución no funcionan, estas dejaron de grabar luego de la remodelación que se dio a la vialidad principal de la ciudad. Lo que sucedió, es que luego de haberlas colocado nuevamente no fueron conectadas y este trabajo corresponde al ayuntamiento hacerlo. Hasta el momento no ha sido así y los dispositivos de video sólo están de “adorno”.

De hecho, esto se puede comprobar al ver que no ha habido un solo detenido por el robo de luminarias a lo largo y ancho de la Avenida o Boulevard Revolución, en un gasto de remodelación que costó millones de pesos. Han sido los mismos ciudadanos los encargados de destruir y robar las luces y los postes que se colocaron hace unos meses.

Pero Zitácuaro no es el único municipio donde las cámaras del Centro Estatal de Comando, Comunicaciones, Cómputo, Control, Coordinación e Inteligencia (C5), tiene fallas. A pesar de la inversión millonaria que se ha anunciado que se hace para mantener la vigilancia en las ciudades, estas no han tenido los resultados esperados. Hace algunas semanas, cuando se suscitó el trágico hallazgo de los 19 cuerpos que fueron dejados en una de las avenidas principales de Uruapan, las autoridades se deslindaron del problema, argumentando que fue la falta de personal en el C5 lo que ocasionó que no se dieran cuenta de lo que sucedía.

Ahora sólo falta saber hasta cuando serán conectadas las cámaras ubicadas en la Avenida Revolución, que ya llevan meses sin trabajar y esperar se les dé el uso para el que han sido colocadas.

No obstante las fallas que presentan las cámaras de vigilancia al interior del Estado, este miércoles el gobierno estatal inauguró en la capital el C5-i (Centro Estatal de Comando, Comunicaciones, Cómputo, Control, Coordinación e Inteligencia), el cual se informó es el más grande de América Latina.

Según las autoridades, este centro será el punto medular, desde donde se articulará la estrategia en contra de la delincuencia en el Estado; ya que, -aseguran- el complejo permitirá monitorear unas 6 mil cámaras en tiempo real, ubicadas en todo Michoacán. Es decir, tendrá conexión con 11 centros de inteligencia y ocho cuarteles al interior de Michoacán, conectados a través de 300 kilómetros de red de fibra óptica.

Ficha técnica del C5i

· 31 mil 589 m2 de terreno

· 7 mil 800 m2 construidos 

· 360 analistas, monitoristas y despachadores laborarán

· 53% del personal son mujeres

· Monitoreo de 18 mil 250 botones de emergencia

Áreas

· Áreas de Emergencias 911

· Denuncia 089

· Policía Cibernética

· Investigación y Análisis

· Sala de Crisis (para atender contingencias)

· Auditorio para Capacitación

· Show Room (Espacio para visitas guiadas)

· Espacios para Guardia Nacional, Sedena, FGE, PF y Policía Municipal

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *