Pandemia generó pobreza, desnutrición, violencia en niños y adolescentes

-De acuerdo a informe presentado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, UNICEF.

Por: Gabriel Gómez Rodríguez

H. Zitácuaro, Mich. – El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia alertó que la situación que viven niños y adolescentes en México es alarmante, dado que los efectos de la pandemia por Covid 19 trajeron como consecuencia deterioros visibles, como pobreza, desnutrición y violencia doméstica.

En nuestro país, más 4 millones de niños, niñas y adolescentes no asisten a la escuela, mientras que 600 mil más están en riesgo de dejarla por diversos factores, como la falta de recursos, la lejanía de las escuelas y la violencia. 

Además, los niños y niñas que sí van a la escuela tienen un aprovechamiento bajo de los contenidos impartidos en la educación básica obligatoria.

Aquellos que viven en comunidades indígenas o hablan una lengua indígena como lengua materna, están particularmente en riesgo de no ir a la escuela o de tener un bajo aprovechamiento.

La Unicef insistió en que el confinamiento, debido a la emergencia sanitaria, incrementó el número de los delitos por violencia doméstica, en el balance de 2019 a 2020, el porcentaje fue al alza con 5.3 por ciento.

Las afectaciones a la infancia y adolescencia en México, significa una situación deteriorada y con múltiples desafíos que comprometen su pleno desarrollo y el de la sociedad.

Se tienen mayores niveles de pobreza que otros grupos poblaciones. Esto es que el 50 por ciento de niños o adolescentes vive en la pobreza. Lo que representa cerca de 1.9 millones.

La UNICEF calificó como preocupante la desnutrición crónica entre menores de cinco años, 13.9 por ciento. En la población de uno a cuatro años, 32.5 por ciento presenta anemia. Todas ellas consecuencias graves para la salud.

Mientras que en el tema de sobrepeso y obesidad, de 6 a 11 años, 38.5 por ciento tiene esos problemas y 43.8 por ciento en la población de 12 a 19 años. 

Entre el camino del aprendizaje y el abandono escolar hay un potencial aumento. Debido al cierre prolongado de escuelas, las instituciones más afectadas fueron las que se ubicaron en las comunidades indígenas.

Debido a las implicaciones de esta situación, durante 2021 UNICEF enfocó sus esfuerzos en apoyar acciones de las autoridades mexicanas.

Para fortalecer y ampliar la protección social a nivel federal y subnacional y seguir recabando información sobre el grado y tipo de pobreza que viven niños y adolescentes en nuestro país, así como los efectos de la pandemia.

El organismo exhortó a prevenir, tratar y reducir todas las formas de mala nutrición, a través del fortalecimiento de la calidad de atención ofrecida por los servicios de salud a nivel primario y comunitario.

Es necesario aumentar el acceso a servicios de salud vinculados a la buena nutrición y a mejorar la salud materno-infantil.

Es importante promover el regreso seguro y saludable a clases presenciales, para garantizar el derecho a la educación de 25.4 millones de niños y adolescentes.

Aplicar mecanismos o programas para aumentar la capacidad de prevención de violencia, el abuso, la negligencia y la explotación de la niñez y adolescencia, y de evitar la separación familiar.

“Romper el ciclo de pobreza que obstaculiza el pleno desarrollo físico y emocional de niñas, niños y adolescentes es, ante todo, un deber hacia ellas y ellos, pero también un paso clave para el presente y futuro de México”, se pronunció el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.

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