Policías de Ocampo lo golpearon brutalmente

H. Zitácuaro, Mich. – Policías de Ocampo golpearon brutalmente, en la barandilla, a un ciudadano de esa población, ya que se encontraba ingiriendo bebidas alcohólicas. El padre de la víctima había llamado a los municipales con la intención de que su hijo dejara de tomar; sin embargo, los uniformados se lo llevaron en calidad de detenido y utilizaron la fuerza de manera excesiva.

Hasta el domicilio del inconforme llegaron 5 elementos de la policía de Ocampo, quienes habían sido llamados por el padre del afectado, pero en el trayecto lo golpearon y al bajar de la patrulla lo aventaron, cayendo boca abajo. Por tal motivo el denunciante presentó la queja correspondiente ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos con sede en esta ciudad de Zitácuaro.

En la queja manifiesta que llegó a su domicilio una patrulla con varios uniformados, entre ellos 4 hombres y una mujer, lo subieron a la unidad y lo esposaron. Durante la detención su padre les había advertido a los municipales que no lo fueran a golpear, pero ocurrió todo lo contrario.

Preguntó el progenitor a los policías que quien era el responsable de su detención, a lo que respondieron que Adrián Pacheco. Fue en ese momento que arrancaron a bordo de su unidad y en lugar de irse por la ruta normal emprendieron por la carretera vieja.

El quejoso expresó que en el camino se quiso levantar porque se encontraba torcido, cuando de repente recibió un rodillazo en el abdomen. Más tarde, al llegar a barandilla, lo empujaron de la camioneta y se fue de boca al piso, ya que tenía las manos esposadas.

Fue así que se pegó en la cara del lado izquierdo y aprovechando que se encontraba en el piso le dieron múltiples patadas en todo el cuerpo, expresando los uniformados lo siguiente: “para se te quite lo pendejo”.

Después indicó que lo levantaron y lo llevaron a barandilla, antes de entrar le quitaron las esposas y lo volvieron a someter en el piso. Lo empezaron a golpear nuevamente, esto fue entre los 5 elementos, recibiendo golpes en diferentes partes del cuerpo.

Tiempo después lo metieron a una celda y ahí lo dejaron por espacio de una hora, más tarde entró una mujer policía y se encargó de ponerle pomada con sal en la cara y en las partes donde tenía inflamaciones y le preguntó que si no tenía alguna fractura.

La uniformada se salió del lugar y le apagaron la luz de su celda, a las 4 horas entró un elemento de la policía y le preguntó que si ya se había “alivianado” o todavía no. A lo cual respondió que desde que lo subieron a la patrulla se acordaba de todo y que mejor se reservaba su respuesta, porque se sentía muy molesto por el actuar de los municipales.

Posteriormente le informaron que en una hora iban ir por él y que no se lo tomara personal. Le dijeron que se lavara la cara para que se le quitara la pomada que le habían puesto.

Cuando salió a firmar ya no se encontraba ninguno de los policías, todos se habían ido. Únicamente estaba un elemento, quién le indicó que esperara un momento, hasta que llegara la secretaria para firmar su salida.

Aunque no le cobraron la multa, considera el denunciante que los policías cometieron abuso de autoridad; ya que, si bien es cierto que su padre pidió el apoyo para que lo detuvieran, pero los uniformados se sobrepasaron en sus acciones como servidores públicos.

En vista de lo anterior, solicitó al visitador regional de la Comisión Estatal de Derechos Humanos se admita su queja y se realice la investigación, para que se sancione a los efectivos policiacos por su actuación.

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