Remueven a artistas locales del Jardín del Arte

Zitácuaro. – El espacio, que por 33 años ocuparon los artistas plásticos locales, en el llamado Jardín del Arte o Jardín de las Flores, finalmente llegó a su fin. Fueron miles de niños y jovenes los que, desde su apertura, lograron desarrollar sus aptitudes artísticas, llegando a exhibir sus obras en diferentes exposiciones.

El cierre del emblemático lugar fue notorio, ya que desde hace varias semanas los estudiantes y sus maestros dejaron de asistir y las pinturas y trabajos que realizaban durante la semana, no se exhibieron los sábados y domingos como era costumbre.

Teodoro Uribe Téllez, quien ha estado al frente de este grupo de niños y jovenes aprendices del arte, explicó que un buen día le mandaron un, documento de la sindicatura de este municipio. Posteriormente fue informado por la sindica, Mirna Merlos Ayllón, que tenían un proyecto para el kiosco, del también llamado “Jardín Chiquito”, por lo tanto, el espacio sería remodelado.

Uribe Téllez, consciente de que no tenían la capacidad económica para la remodelación, decidió aceptar, en el entendido de que el kiosco no les pertenece, pero tampoco podían hacer dicho trabajo. Agrega que pensó que el proyecto era encaminado a las artes y la cultura, pero luego se dio cuenta que no era así, ya que posteriormente se enteró que el kiosco iba a ser utilizado como una cafetería, que sería tendida por personas con problemas auditivos.

Lamentó el hecho, ya que la sindica nunca le informó que en ese lugar ya no se trabajaría en favor de la cultura y esto deja fuera el legado de los que iniciaron hace 33 años, con un proyecto en favor de los niños y jovenes que tienen capacidad para las artes plásticas.

Fue el pintor del mural que actualmente está en el ayuntamiento, Abel Medina, Jesús Solorzano, Caridad López Sosa y la maestra Irma, los que dejaron un gran legado en los jovenes zitacuarenses, ahora tendrán que hacerlo desde otro espacio.

Teodoro Uribe explicó que le ofrecieron un espacio en La Casona de La Estación; pero no lo aceptó, ya que de manera personal considera que es un lugar emblemático y así debe quedar. Por el momento están en un local en la calle Hidalgo, desde donde apoyan a los niños que de manera autodidacta aprenden a dibujar. Ahí les enseñan a desarrollar ese talento a través del conocimiento de las artes plásticas, atendiendo las tres más básicas, como dibujo, pintura al óleo y escultura.

Es un hecho que habrá una cafetería en el kiosco, la cual, como ya se dijo, será atendida por personas sordas. El proyecto, según se ha dicho, está impulsado por el DIF municipal y han utilizado el argumento de que será como parte de darles trabajo a este sector de la población.

Como se sabe, las clases que los maestros impartían eran gratuitas y el único fina fue desarrollar el gusto por el arte y la cultura.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

A %d blogueros les gusta esto: