Se cumplieron cuatro años de la desaparición de dos zitacuarenses

Zitácuaro, Mich.- Fue el 17 de agosto, del 2013, cuando la vida cambió radicalmente para la familia Rodríguez Martínez. Eran las 12:30 del día, cuando fue secuestrada Janik Rodríguez Martínez, aquella joven graduada en la Universidad del Valle de México y quien había cursado la carrera de diseñadora de modas.

Janik, de 33 años, se encontraba acomodando algunas cosas en su clínica “Softskin”, ubicada en la calle de Cuauhtémoc poniente 51. Anteriormente en su cuenta personal de Facebook había publicado algunas fotografías en las que compartía su estancia en Canadá y en apariencia tenía una vida tranquila y sin contratiempos.

Luego del secuestro de su hija, el arquitecto Juan Carlos Rodríguez, padre de la joven, dio parte a seguridad pública, en aquel entonces con Silverio Sánchez Sandoval, subdirector de la dependencia y con el mismo regidor Tomás Colín, sin lograr respuesta alguna.

Rodríguez Marmolejo, en vista de que su hija estaba desaparecida, acudió a realizar las denuncias ante las instancias correspondientes, inclusive pedía hablar con el comisionado Alfredo Castillo Cervantes, pero tampoco hubo respuesta.

Había transcurrido un año de la desaparición de la joven Janik y el Arquitecto Marmolejo, como se le conoce públicamente, pedía, mediante un video, que si había más ciudadanos desaparecidos, que lo hicieran público, para que el alcalde de esa administración, Juan Carlos Campos, fuera llamado a cuentas por su presuntos nexos con el crimen organizado.

Rodríguez Marmolejo en su momento denunció ante medios de comunicación, de la Ciudad de México, a quienes les relató los hechos y señaló que las autoridades municipales estaban relacionadas con el secuestro de su hija, aquella bella joven, de tez morena y ojos radiantes.

“Sí, sin dudas. Entre ellos incluyo al actual presidente municipal, Juan Carlos Campos Ponce, porque él tuvo diferencias con mi hijo, después de no pagarle un grupo musical para sus campañas. Después de eso, mi hijo fue secuestrado”, explicó.

Juan Carlos Rodríguez Martínez, hijo del Arquitecto, relató a la PGR que no pretendía que se detuviera a sus propios secuestradores, sino que la información que aportara a las diferentes autoridades sirviera para limpiar a Zitácuaro de estas personas. Uno de los objetivos de Juan Carlos Rodríguez era que no fueran molestadas ni su madre y ni su hermana.

En las declaraciones hechas, por el también dirigente del Original Frente Cívico, denunció que estaban mezclados policías y funcionarios municipales como parte de “La Maña”. El ministerio público estaba cooptado por una familia política, quienes tenían todo controlado.

El día que ocurrió el secuestro de la zitacuarense Janik Rodríguez, también desapareció su mamá, Ma. Del Carmen Martínez Aguilera.

El 21 de octubre de 2015 la Procuraduría General de la República ofreció recompensas de hasta un millón y medio de pesos para localizar a Janik Rodríguez Martínez y Ma. Del Carmen Martínez Aguilera, la primera hija del Arquitecto y la segunda su esposa.

De sus paraderos nada se sabe, sólo queda atrás aquella época donde predominaban grupos criminales, como los Zetas, la Familia Michoacana y los Caballeros Templarios, quienes dejaron una estela de muertes, levantamientos y masacres.

 

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