Se lucra con la ayuda a personas adictas


-“Reciclando Mi Vida” ofrece asistencia a personas para cambiar
su manera de vivir, sin buscar objetivos económicos.

Por: Gabriel Gómez Rodríguez


H. Zitácuaro, Mich. – Willy Soto, responsable de centro contra las adicciones “Reciclando Mi Vida”,
reconoció que hay quienes viven del sufrimiento de personas que están sumergidas en el mundo
de las adicciones. “Dentro de la comunidad, hay individuos que viven del dolor de estas personas.
Aquí no se pide absolutamente nada, aquí no se pide ninguna dádiva”.


Afirmó que lo que único que sobresale es el deseo de poder ayudar a personas. Compartió sus
vivencias personales, ya que también fue parte del mundo de las drogas. Desde muy pequeño,
admitió que fue criado en medio de la prostitución, acudiendo a prostíbulos.
Tenía alrededor de 8 años cuando se despertó en él el deseo de consumo de alcohol.
Posteriormente, a los 12 años, probó las drogas y vivía prácticamente sin hogar. Al no tener un
techo donde dormir, las calles eran su refugio, llevando así una vida miserable.
“Antes me dañaba pensar en eso. No sabía que había una forma de dejarlo. Odiando a una
sociedad, odiando al mundo entero”, manifestó.


“Tú no puedes ayudar a alguien a cambiar, si no hay el mínimo indicio de que esa persona
pretenda querer la ayuda”, reveló Soto, asesor de programa de adicciones. Por ello, advirtió que
es muy importante que la persona quiera dejar las adicciones.


Al referirse a su persona, reconoció que llegó el momento en que por su propia cuenta comenzó a
buscar ayudar. “Dejé de odiar, viví en paz. Y el despertar sin drogas, sin la sensación física de una
necesidad, como es esa cruda moral, alcohólica y de drogadicción es maravilloso”.
“Yo los invito de verdad, ya sea con nosotros o donde gusten, que busquen ayuda”, exhortó.
El centro contra las adicciones llamado “Reciclando Mi Vida”, ofrece orientación psicológica y
terapias, a fin de que personas adictas puedan replantear su vida.


De igual manera prevalece un ambiente familiar, asisten hombres y mujeres de cualquier edad.
Uno de los objetivos es evitar contacto físico entre hombres y mujeres, no se permite saludo de

beso o abrazo, más que de cortesía, que es un apretón de manos, así como guardar el anonimato
de las personas.
Willy Soto, destacó que el propósito es hacer algo diferente, por lo que hay una nueva
oportunidad, misma que tiene que ver con el cambio de vivir. Tener una vida plena y feliz.
Buscando en sitios de internet “El Despertar” encontró a Oceánica, como una institución de ayuda
privada, cuyo tratamiento tiene un costo de 248 mil pesos y la estancia para tratamiento normal
es de 35 días.


Existen también centros de rehabilitación que cobran como si se tratara de hoteles de cinco
estrellas.

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