Tres muertes de ciudadanos a manos de seguridad pública

-El martes asesinaron a un limpiaparabrisas en barandilla.

-Dos policías fueron detenidos por el homicidio.

-Zitacuarenses se manifestaron ante los asesinatos.

-Destituyen al director de seguridad pública.

Zitácuaro, Mich. Durante los nueve meses de la actual administración, la Dirección de Seguridad Pública ha sido de las más cuestionadas por su accionar. Maltrato hacia los ciudadanos, actitud prepotente de los elementos, corrupción, puestos de revisión anticonstitucional, violaciones a derechos humanos y la muerte de tres personas que involucran directamente a elementos policiacos.

El pasado martes se reportó, por parte de seguridad pública, el fallecimiento de un joven en el área de barandilla. La versión que hicieron llegar a los medios de comunicación era que el joven se había quitado la vida con su propia camisa, al colgarse de la puerta de la celda.

Sin embargo, minutos más tarde el presidente municipal, Carlos Herrera Tello, declaraba ante los medios de comunicación que esa versión era errónea y que las autoridades de la fiscalía regional habían encontrado inconsistencias en la escena del crimen, razón por la cual dos policías habían sido detenidos y cinco más se encontraban bajo investigación.

Con esta declaración el presidente municipal daba por hecho que no había sido un suicidio, hipótesis que más tarde corroboraba la fiscalía regional, con la emisión de un boletín que señalaba se había esclarecido el homicidio, ocurrido en barandilla, por parte de dos elementos de la policía municipal en contra del joven limpiaparabrisas, a quien los policías golpearon hasta ocasionarle la muerte y después con su misma camisa, al percatarse que había perdido la vida, lo amarraron a la puerta de la celda y así aparentar que se había suicidado.

De inmediato familiares del fallecido comenzaron a pedir, a través de las redes sociales, justicia para su familiar y señalar que no había sido un suicidio. De inmediato la gente reaccionó y mostró su inconformidad. Las expresiones de coraje y repudio contra los elementos policiacos y en general contra la corporación, eran cada vez mayores y la exigencia de justicia era la petición unificada.

Las manifestaciones comenzaron cerca de las dos de la tarde, tanto en la presidencia como en las redes sociales, donde se convocaba a una marcha para las 7 de la noche. Afuera del palacio municipal se llevaba a cabo un evento que encabezaba la presidenta del DIF municipal y varios regidores, al concluir el mismo, un primo de la víctima reclamó a los funcionarios el accionar de los policías municipales y exigió justicia para su familiar.

El secretario del ayuntamiento salió para atender a los familiares, tanto del limpiaparabrisas fallecido, como del hombre que perdiera la vida el 9 de abril, supuestamente al ahogarse con su propio vomito. Más que tratar de conciliar el secretario del ayuntamiento, Guadalupe Benítez Gómez, criticó el proceder de la familia del primer fallecido, al decirles que cuando habían acudido a su oficina trataron mal a sus secretarias al gritarles, situación que desmintieron la esposa y cuñada del fallecido.

Tras dialogar con el secretario en su oficina, los familiares del primer fallecido salieron no muy convencidos por lo que les había comentado el funcionario, “pues nos dijo que mi esposo era un alcohólico y que el joven que ahora murió era un drogadicto”.

Alrededor de las 7 de la noche, en el monumento a La Bandera, “El Águila”, un centenar de personas comenzaron la manifestación. Al frete ambas esposas de los fallecidos, acompañadas de familiares y sociedad en general, se dirigieron a la presidencia, donde exigieron dialogar con el presidente municipal. Fueron atendidos por un par de funcionarios que laboran en la oficina de presidencia, luego de manifestar su sentir, los familiares y manifestantes se dirigieron a las letras gigantes donde colocaron cartulinas en contra del presidente y de la conducta de los policías, solicitando justicia para ambos hombres asesinados por los policías municipales.

Cuando se retiró la mayoría de los manifestantes, arribó el presidente municipal, quien dialogó con ambas viudas y en el caso del limpiaparabrisas su esposa aceptó la ayuda ofrecida por el alcalde. Extraoficialmente se supo fue por la cantidad de 50 mil pesos.

Para el día miércoles se tenía planeada otra marcha; sin embargo, la aparición de un video donde la viuda del joven limpiaparabrisas señalaba que había sido mal influenciada por personas que se aprovecharon de su dolor, provocó que la gente en las redes sociales se molestara por sus comentarios. Finalmente la marcha se suspendió.

Antes, durante el día, se presentó en la oficina del presidente municipal el encargado del área de asuntos internos de la Secretaria de Seguridad Pública de Michoacán a conocer lo que estaba pasando en la Dirección de Seguridad Pública del municipio, pues en menos de dos meses habían fallecido dos personas, en el área de barandilla.

Oficialmente el director de seguridad pública, Cesar Iván Marín Jaimes, ha sido destituido de su puesto, quedando en su lugar Julio Cesar Moreno Gómez, quien fungía como sub director.

Con el deceso del joven limpiaparabrisas son tres los muertos a manos de la policía municipal en menos de un año, el primer caso se registró durante el mes de octubre pasado, en las inmediaciones de la Secundaria Nicolás Romero, cuando la autoridad le marcó el alto al conductor de una camioneta tipo pickup, marca Toyota, color guinda, que circulaba sospechosamente sobre la calle Cuauhtémoc, en la colonia del mismo nombre.

Sin embargo, el conductor de la unidad no hizo caso a la orden y por el contrario, aceleró la marcha. De esta forma se inició una persecución que se prolongó por un par de calles, hasta que el sospechoso, al llegar a la Avenida Revolución, acabó por chocar a un automóvil, el cual a su vez fue impactado por un motociclista de 18 años de edad, que no alcanzó a frenar.

Inmediatamente tras el choque la autoridad le ordenó al sospechoso que descendiera de la unidad, pero este hizo caso omiso, por lo que el policía le disparó, hiriéndolo en la cabeza. El joven de 25 años, de nombre Edgar, falleció a causa del disparo de la policía municipal, dejando huérfanos a dos niños.

El segundo caso se registró el pasado 9 de abril, un hombre de nombre Juan y de oficio panadero falleció, según la información oficial luego de ahogarse con su propio vomito, en el área de barandilla. La versión de testigos indica que desde su detención y hasta su ingreso, Juan fue golpeado por los policías municipales y que este habría muerto a causa de los golpes y no por bronco aspiración. En este caso, de igual manera, dos niños quedaron huérfanos, por las acciones de la policía.

El tercer caso fue el registrado durante la semana, el joven Elías, de oficio limpiaparabrisas, fue detenido por encontrarse drogándose en la vía publica, siendo trasladado a barandilla, donde perdió la vida a manos de dos elementos de la policía municipal, por los golpes que estos le ocasionaron, dejando desamparados a tres menores de edad.

 

 

 

 

 

 

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