SINOPSIS POLÍTICA 1130

JUAN CARLOS CAMPOS, EL POLÍTICO AFORTUNADO

El 24 de julio del 2014, una revista de circulación nacional pronosticaba la dimisión de Juan Carlos Campos Ponce a la presidencia municipal de Zitácuaro. En su editorial, el citado medio de comunicación, literalmente indicaba que el entonces mandatario debía presentar su renuncia de inmediato, por el simple hecho de haber violentado uno de los principios básicos: la honestidad.

Desde entonces la prensa nacional (no sólo nosotros), consideraba que el priista michoacano no debía permanecer un sólo minuto más como presidente municipal de un pueblo tan liberal, como el de Zitácuaro; porque, aparte de alentar la corrupción, también anteponía sus beneficios económicos personales y los de sus “amigos”, en vez de generar desarrollo para su municipio.

Pero la revista en mención no sólo fustigó a nuestro entonces gobernante, también a quien en aquel momento cobraba como diputado federal del PVEM, Ernesto Núñez Aguilar, a quien exhortaba a dejar su puesto de representante popular de manera inmediata e incondicional… y remataba: “¿Qué se creen estos hampones disfrazados de políticos? ¿Piensan que porque la mayoría de la población está de vacaciones, nadie se va a dar cuenta de sus maneras de robar el presupuesto de la nación?”.

A casi dos años de dicho golpe mediático, nada ha pasado (la ley no se ha aplicado), al contrario, los saqueadores han sido premiados: Ernesto Núñez ganó popularidad con el mote de “diputado moches” y de legislador federal pasó a diputado local y en la actualidad seguro contendiente a la presidencia de Morelia. En tanto que Campos Ponce incursionó con éxito en la industria restaurantera y bares, preparándose para disputar a sus correligionarios priistas nuevamente el control de las candidaturas a los próximos cargos de elección popular.

LA FORTUNA DEJA DE SONREÍRLE

Primero, con un lenguaje soez, impropio de un dignatario público, Juan Carlos Campos Ponce le pidió a Santa Claus, como regalo de Navidad, que le mandara nuevos enemigos, porque los que tenía le hacían los mandados (obvio, con otras palabras) y que nadie podría con él, en el asunto del juicio político y otras “calumnias” que le han imputado.

Luego, cuando se dio a conocer que en su contestación a la demanda de juicio político culpaba de sus latrocinios, desviación de recursos, peculado y otros excesos a sus ex colaboradores más cercanos y familiares suyos, afirmó que él sería incapaz de acusar a sus amigos y parientes; que, quienes publicaron dicha información mienten, a pesar de estar plasmada en documentos oficiales, cuyas copias ya deben estar en poder de sus ex colaboradores, por tratarse de información pública.

Tal ha sido la firmeza en la negación y la contundencia en las mentiras del ex alcalde, que a pesar de tener pruebas documentales en las manos, que certifican los “desvíos” del dinero de los zitacuarenses, que han ido a engrosar cuentas bancarias y se ha utilizado en la adquisición de bienes inmuebles del ex mandatario, colaboradores, familiares y amigos, hemos dudado en que la justicia pueda alcanzarlos, máxime cuando se ha corroborado lo flexible que las autoridades fiscalizadoras (y de todo tipo), se vuelven con los acaudalados y políticos influyentes.

Pero la buena fortuna del señor ex alcalde como que se empieza a agotar y la Secretaría de la Contraloría de Michoacán, recientemente emitió un decreto en el que se obliga al ex presidente municipal de Zitácuaro, Juan Carlos Campos Ponce y a algunos de sus colaboradores a devolver dinero, producto de “irregularidades” detectadas en la aplicación de más de once millones de pesos ejercidos en la construcción de cinco obras realizadas en 2013.

Pese a que Campos y socios tuvieron oportunidad para desvanecer estas y muchas otras observaciones que se seguirán suscitando y sancionando, no logró hacerlo totalmente; el exceso de seguridad en sus protectores, su arrogancia personal o la certeza en que seguiría maiceando a funcionarios corruptos, no le permitieron cerciorarse de la gravedad de los problemas en los que se encontraba inmiscuido y hoy la Secretaría de la Contraloría le requiere que regrese parte del dinero e intereses, de sólo cinco obras realizadas con recursos estatales (faltan las construidas con fondos federales).

Pero esto, es sólo el pronóstico de un final jurídicamente dramático, para quienes gobernaron el municipio de Zitácuaro durante el periodo 2012-2015, sus socios, aliados, beneficiarios, cómplices y prestanombres.

Pues todavía faltan los resultados de las auditorias integrales ordenadas por el poder legislativo y extraoficialmente se tiene conocimiento que la primera (de uno de los tres años y ocho meses de ejercicio), arrojaría “observaciones” o “inconsistencias” por alrededor de 80 millones de pesos. Calculándose, de manera conservadora, en aproximadamente 300 millones de pesos el daño patrimonial causado al erario público municipal por los integrantes del gobierno priista encabezado por Juan Carlos Campos Ponce.

El requerimiento de la Contraloría, para que el ex munícipe, ex tesorero, ex director de obras públicas y otros, regresen el dinero que no aplicaron o desviaron, será una prueba contundente en el juicio político que se le ha instruido al ex presidente municipal.

A dicho expediente se debe integrar también el resultado de las auditorias, las denuncias penales por peculado y enriquecimiento ilícito, entre otras evidencias contundentes, que difícilmente podrán eludir, aunque los funcionarios desleales al gobierno actual, intenten auxiliarlos, en vez de aplicar la ley de manera inflexible, máxime que se trata de adversarios partidistas y ser el combate a la corrupción e impunidad el clamor popular más anhelado.

EMOTIVO EVENTO EN EL CERESO

El miércoles tuve la fortuna de ser invitado por el director del Centro de Reinserción Social de Zitácuaro, a una convivencia que organizó a los internos, porque-dijo- se han portado bien. No ha tenido ningún problema de conducta con las personas que se encuentran ahí recluidas, privadas de su libertad, aseguró.

Se trató de un evento inédito y en verdad emotivo. El grupo musical La Dinastía de Tuzantla, con sus canciones y sencillez, hizo que muchos internos derramaran lágrimas de nostalgia y felicidad. Siendo la primera ocasión que una agrupación de ese calibre ingresa a una prisión a actuar gratuitamente para las personas más relegadas de la sociedad y que muchos no merecen estar ahí, y lo demostraron, al conducirse con respeto, cortesía y gratitud.

Desafortunadamente las prisiones mexicanas se hicieron para los jodidos, los que no tienen poder ni dinero para pagar un buen abogado ni para someter a policías, ministerios públicos y jueces corruptos, por eso no vi en el CERESO de Zitácuaro a ningún ricachón, menos a algún político… y no me digan que estos son decentes y que la mayoría de las fortunas económicas del pueblo se hicieron con trabajo digno y honrado. Corroboré de nueva cuenta que los peores delincuentes están afuera, muchos disfrutando de lo obtenido con el poder que la sociedad les delegó y dentro de las cárceles muchos inocentes, la mayoría victimas de injusticias.

MORENA SE DEGENERA

Hasta hace poco era un convencido de que Andrés Manuel López Obrador representaba la opción menos perversa para dirigir el destino de los mexicanos, desde la presidencia de la república. Hoy, estoy seguro que encabeza las preferencias ciudadanas y es amplia su ventaja en la carrera por el gobierno de México; pero el costo moral por cumplir ese propósito es demasiado elevado, pues muchos vividores, arribistas y oportunistas se sumarán a la “cargada” en busca de chamba, preservar privilegios e impunidad.

Ideológicamente su proyecto se está desdibujando, percibiéndose su testaruda ambición de ganar a costa de lo que sea, no importa convertirse en lo que condena y tanto critica. Ya integró en la cúpula de MORENA a Esteban Moctezuma Barragán, otro de los hijos putativos de Carlos Salinas de Gortari. No le basta con criticar al régimen y ser un mantenido de él, ni autoproclamarse de izquierda y estar financiado por el hombre más acaudalado del orbe y pro imperialista, sino que además le entrega al Salinato el trabajo y esperanza de millones de mexicanos que en él confían para impulsar las transformaciones de fondo que el país necesita.

Ahora ya está abriendo las puertas de morena a quien sea, si es perredista o priista ladrón, asesino, aliado de la maña y persecutor de izquierdistas, no importa, en morena tendrá cabida, la oportunidad de redimirse, de limpiar sus antecedentes y purificar su conciencia, con el sólo hecho de sumarse y aportar votos a la causa de AMLO y los suyos.

PERREDISTAS TIMORATOS

Los perredistas en el poder, sí que son estúpidos. No entienden que el poder es para ejercerse, de ser posible con justicia. Y que es preferible que se acuse a un mandatario de tirano, que de pendejo.

Recuerdo perfectamente que durante el gobierno de Víctor Manuel Tinoco Rubí se perseguía y reprimía hasta a los de casa si opinaban diferente, no se diga si criticaban sus decisiones y acciones.

Se criminalizó la protesta y la libertad de expresión, los medios de comunicación que se rebelaron a la censura, como es el caso de El Despertar, sus directivos fueron reprimidos, acosados, detenidos y amenazados en diversas ocasiones por funcionarios de la procuraduría de justicia, al grado de fabricarles delitos, con tal de que guardaran silencio.

En la actualidad no hay necesidad de fabricar delitos, ni de sembrar evidencias incriminatorias, basta con tener voluntad para aplicar la ley. La mayoría de los críticos del “Nuevo Comienzo” cargan con colas tan largas, que todos la vemos, menos los encargados de cortarlas. Difícilmente hay uno que este exento de conductas delictivas, aun así están crecidos, se sienten impunes, porque no han sido castigados. Y este gobierno timorato, hasta sirve de mediador para resolver los conflictos de sus adversarios políticos.

Como sucede con la inconformidad de campesinos, ejidatarios y pequeños propietarios del municipio de Jungapeo y Zitácuaro, que se han visto perjudicados con la excesiva explotación de agua que realiza el Senador J. Ascensión Orihuela Bárcenas para regar sus plantaciones de arándano.

Los agricultores han sido despojados del vital líquido por el poderos y acaudalado político zitacuarense, por lo que decidieron recuperar dicho elemento para sus cultivos, apoderándose nuevamente del agua del canal y del rio más de cien campesinos de la zona de La Mora y La Florida, municipio de Jungapeo; así como de La Coyota, La Cortina, Las Majadas, entre otras del municipio de Zitácuaro.

Lo inaudito, es que de inmediato funcionarios del gobierno del estado se presentaron, ofreciéndose como mediadores para resolverle el problema al Senador. Si se tratara de un particular, de un pobre mortal, sin la “divinidad” que concede el dinero y el cargo público, el sujeto ya estaría en la cárcel, acusado de sobre explotar los recursos naturales o siendo extorsionado por las autoridades; pero como se trata de un ser influyente y con dinero, aunque este lo haya obtenido de manera poco transparente, le sobran lambiscones acomedidos que quieran ayudarlo. Lo vergonzoso, que sean funcionarios de un gobierno que prometió sería diferente.

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