Despertar de la Tierra


Autor: José Luis Valencia Castañeda

Teorías del agua


El hombre no puede abandonar la tierra aún, porqué depende del agua. Sin agua
no puede llegar a ningún lado, lo tiene atado. Si bien, hay vida humana en el
espacio, cada vez con más presencia, tanto en la Estación Espacial Internacional,
como circulando en viajes espaciales, pero sus tiempos de estancia son cortos,
tienen que regresar, para volver a beber del agua de la tierra, volver a unirse con
las moléculas de la tierra. Dependemos del agua para la vida, como dependemos
de todos los elementos naturales. Derivado de esa dependencia, hemos intentado
entender la forma en que el agua se presenta en algunos lados y en otros no,
hemos analizado que el agua tiene patrones de conducta y de creación y
recreación que emulan a los principios universales, como la ley del ritmo, la ley de
la generación, la ley del eterno retorno, o la ley de la vibración.
La ciencia nos dice que el agua tiene un ciclo, llamado el ciclo del agua, que es
un proceso de circulación del agua a través de sus distintos estados y de los
distintos compartimentos de la hidrosfera, un proceso biogeoquímico, donde hay
procesos químicos que hacen que el agua se traslade y se transforme en sus
distintos estados. Al ciclo del agua también se le conoce como ciclo hidrológico, es
el proceso de la transformación y circulación del agua en la tierra y permite al agua
trasladarse de un lugar a otro mediante los cambios de estado físico, según las
condiciones del ambiente, de estado físico a líquido, gaseoso y sólido. Los
espacios donde se encuentra distribuida son en mares, ríos y lagos en su estado
líquido; en los glaciares y montañas altas, en estado sólido y en la atmosfera en
estado gaseoso.
Las fases que nos muestra la ciencia son, primera: la evaporación, que consiste
en el cambio del estado líquido a gaseoso, sucede comúnmente cuando el sol
calienta la superficie de los mares, ríos y lagos, mientas en los humanos y las
plantas se genera mediante la transpiración. Una parte del agua se mantienen en
el ambiente de manera suspendida, lo que determina la humedad del ambiente,
que, al calentarse, también se eleva en estado gaseoso. La fase dos, llamada
condensación, se produce por un cambio también de temperatura, cuando el agua
caliente se eleva en forma de vapor y después se enfría, se concentra en
partículas que formarán nubes o niebla y de allí pasará nuevamente a estado
líquido, que se trasladará por acción de los vientos hacía el lugar donde se
producirá el proceso de precipitación, que es la fase 3 del ciclo y consiste en el

descenso del agua en pequeñas gutículas que forman gotas y caen el grandes
cantidades llamadas lluvia.
En zonas más frías, las gotas se alcanzan a solidificar, cayendo en forma de
granizo o nieve, que al fundirse o fusionarse hacen capas de hielo que con el
efecto nuevamente del calor, se producirá de nuevo agua en estado líquido. La
fase 4, llamada infiltración: es el proceso que hace el agua al penetrar dentro de
los suelos, que permite ser utilizada por los seres vivos en la superficie y la demás
se almacena en los mantos freáticos. La fase denominada 5, le llaman escorrentía:
que es el desplazamiento del agua a través de la superficie de la tierra, para
retornar a los ríos, lagos y mares, útil para la vida por el arrastre de nutrientes que
produce la escorrentía.
Estos procesos podrían justificar o al menos darnos a entender por qué nace
agua en las altas montañas, que no tienen hielo en sus cimas: el agua, según su
ciclo físico o natural, es fundamental para el mantenimiento de la vida, con ella se
mantienen vivos todos los ecosistemas y el hombre mismo. Ahora, en nuestros
días, preocupados por la devastación que el hombre ha provocado en todos los
ecosistemas, queremos revertirla ¿Cómo lo haríamos? Pareciera una tarea
sencilla en la teoría, bastaría de dejar de hacer lo que hacemos, llamado
modernidad y progreso, más el hombre mismo no está dispuesto aún a dejar su
sistema de vida “moderno” y mucho menos con la idea de salvar la vida que viene
después de la suya, aduciendo que los hombres del futuro, serán los que
resuelvan el problema cuando les toque.
El problema que los hombres de hoy no entienden que causan, cuando usan el
agua de manera inadecuada, o cuando la contaminan con la intención de
transformar otros productos, la actitud del hombre es lo que no permitirá salvar al
hombre de sí mismo, es la misma que los destruirá. A pesar de que el hombre ha
hecho hasta lo imposible por terminarse los recursos de manera desenfrenada,
hay algo que hace que no se terminen, ese algo está aún fuera de nuestro
entendimiento normal, algo que se pudiese explicar solamente con lo
extraordinario, por ejemplo, el agua de la cuenca Lerma – Santiago, llega al mar
relativamente limpia, cuando en la corriente que mantienen el Lerma, está muy
contaminada, ¿En qué momento se limpia? ¿En qué zona la naturaleza o los
hombre algo más hace el proceso de purificación?
Es muy probable que el agua se purifique con la circulación, es muy probable
también que el Lerma se quede sin cauce por el uso para agricultura a su paso por
los terrenos cultivables y que el Santiago no se contamine, pero también puede
ser que alguien más este haciendo el trabajo de limpieza y ese alguien más sean
seres mitológicos o seres extraños de otros mundos o de otras dimensiones. Esto
suena algo extraño, pero así de extraño es que las aguas se limpien a pesar de
que nosotros los hombres hacemos mucho por ensuciarlas.

Veamos de donde sale esta teoría, tengo dos vertientes o dos historias, las dos
igual de extrañas y extraordinarias, la primera surge a partir de una lectura que
hice hace veintiún años, en un libro que conseguí de la colección de la revista Año
Cero, llamado LA Rebelión de los Brujos, donde en el relato de Apolodoro
referente al origen de la humanidad refiere: “He aquí -dice Apolodoro- la historia tal
como nos las transmitió Beroso. Este nos dice que el primer rey fue el Caldeo
Alorus, de Babilonia, reinó durante diez saris, después vinieron Alaparus y
Amelon, oriundos de Pantibiblón; después Amimenon de Caldea, en tiempos del
cual apareció el Annedotus Musarus Oanes, procedente del Golfo Pérsico
(Alejandro Polihistor, anticipando el acontecimiento afirma que tuvo lugar durante
el primer año, en cambio, según relato de Apolodoro, se trata de cuarenta saris,
aunque Abideno no sitúa la aparición del segundo Annedotus hasta después de
veintiséis saris).
Le sucedió Magalarus de Pantibiblón, quién reinó durante dieciocho saris;
después vino el pastor Daomus de Pantibiblón, que reinó por espacio de diez
saris, en su tiempo apareció (afirma) procedente del Golfo Pérsico el cuarto
Annedotus, que tenía la forma de los anteriores ósea, un aspecto que era en parte
pez y en parte hombre, después, Euedoreschus de Pantibiblón, reinó durante
dieciocho saris, durante su reinado apareció otro personaje llamado Odacon,
venía como el anterior del Golfo Pérsico, y tenía la misma forma complicada,
mezcla de pez y de hombre (todos -dice Apolodoro- refirieron con detalles, según
las circunstancias, lo que les enseñó Oanes, Abideno no menciona estás
apariciones).
Después reinó Amempsimus de Laranchae, y como era el octavo en el orden
sucesorio, gobernó durante diez saris, después vino Otiartes, caldeo nacido en
Laranchae, que reinó durante ocho saris, después de la muerte de Otiartes, vino
su hijo Xisuthrus, reinó durante dieciocho saris, fue cuando se produjo el gran
diluvio. En esta historia, mencionan que a Xisuthrus recibió la orden de
resguardarse en las profundidades de los océanos, en el reino de los dioses, los
cuidadores y protectores de las aguas, llamados Oanes, encargados de limpiar y
ordenar la vida, que son los encargados también de la limpieza de las cuencas, en
ríos y lagos. Eso explica para el amante de esos relatos, el porqué no ha
colapsado el sistema de aguas del mundo.
La otra historia, la escuché de manera oral, en una tertulia que trataba de la fuerte
sequía que afecta al país, relatábamos la forma inusual en que los lagos se
estaban secando y nuestra mente decía que se debía a la acción propia de la
actividad del hombre, nos centramos en el Lago de Cuitzeo, que en menos de seis
meses se había secado en sus dos cuerpos más extensos, unos mencionaban
que la sequía no se debía únicamente a que se le hubiesen cortado las afluentes
para uso en regadío, había una fuerza oscura limitando la recuperación de la
cuenca y que había seres trabajando en la recuperación de esta, el primer trabajo
consistía en retirar las energías oscuras del hombre que no dejaba llegar agua,
para fraccionar los terrenos del lago, después la llegada de agua de otras

dimensiones mediante la apertura de un portal, por donde brotaría agua, que el
hombre común vería solamente un nacimiento de agua y lograría llenar el vaso.
Con esa explicación justificaba la forma en que se llenó el vaso el año 2021,
cuando estaba prácticamente seco, y los seres que lo hacían, eran mitad hombre,
mitad pez, similares al mítico Oanes, los dioses del agua, los cuidadores de la vida
acuática, para hacer más interesante el relato, uno de los asistentes sacó un
objeto de piedra, parecido a una daga, con mango de hueso, la piedra de un
centímetro y medio de ancho, en forma triangular de color negro, similar al granito,
tenía grabadas figuras en ambos lados, estaba sostenida por un mango de hueso
tallado, con muescas a todo lo largo, una de la caras de la piedra tenia una figura
mitad hombre, mitad pez, parecía estar nadando y frente a ella unas pirámides, la
cara del hombre, parecía un ser extraterrestre, con ojos oblicuos muy saltados,
alargados y la nariz apenas unos orificios, con lo que afianzan la teoría de que
algunos seres ayudan al cuidado y protección del agua.

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