Despertar Poético 

Autor:​​​​​José Luis Valencia Castañeda

¿Semillas de qué?

Hoy he nacido nuevamente, he visto al cielo como la primera vez, los colores difuminados por fin se me han presentado, he despertado de un sueño que me ha llevado muchos años de mi vida. No sabía que tenía dones, no sabía que podía vivir sin la materia, no sabía vivir sin la aprobación de los demás. Pero tuve que vivir una experiencia, que llamarían traumática, para poder ver lo que en el mundo hay para mí. 

Estaba un día cualquiera, desesperado por conseguir un objeto que estaba de moda, mi mente me decía que debía tenerlo, que debía manipular ese artefacto. Era una voz fuerte que me hacía sentir esa necesidad, a pesar de que mi lógica o mi ser interior me decía que no era necesarios, que tenía todo lo necesario para vivir y que tenía más de lo que necesitaba, y no lo entendía. Así que, tomando el auto, temprano un sábado por la mañana, salí decidido a obtener ese artilugio que me haría ser un ser poderoso.

En el trayecto el auto se dañó, de manera que me hizo caer a un barranco de unos diez metros de profundidad. Solo recuerdo el paisaje verde que se abría paso frente a mí, mientras el auto daba volteretas. Cuando se detuvo el auto, era un montón de chatarra y extrañamente solo el área del piloto estaba en buenas condiciones. Desperté después de un tiempo, con un curioso a mi lado preguntando qué me había pasado, a pesar de ver el daño y las condiciones en las que estaba, salí del auto como pude, tenía una rodilla dañada, que me impedía caminar con soltura.

Mi mente trabajaba rápido, tratando de entender las razones por las que salí caminando de un auto que estaba destruido después de caer en un voladero.Los días pasaban, sin entender las razones por las que no había muerto, si la lógica y la física decían que eso era lo más sensato, más ya no peleo con la vida, ni con la sensatez del hombre, así que salí, me rehabilité y seguí mi vida, sin prestar atención a las señales, seguía empeñado en tener, tener, y quería tener, el hombre está empeñado en tener cosas, en poseer cosas, a pesar de que una vez muerto, ni ropa se pueden llevar, mueren y todo aquello que ostentaban se queda en este plano, todas las posesiones se irán diluyendo en nuevas manos que no necesariamente las harán crecer.

Así, perdí un auto y seguía en la misma dinámica.Al poco tiempo, mientras estaba en el trabajo, llegaron unas personas con un camión de mudanza y se llevaron todo lo que tenía de posesiones en la vivienda que habitaba, dejándome prácticamente con la ropa puesta, y seguí obsesionado en tener, tener y tener, no entendía el mensaje. Pasaron varios años, las señales me seguían mostrando el camino, y no lo entendía, sucedió, tres veces más, personas desconocidas entraron a la vivienda que habitaba en esos momentos y me han dejado sin nada, ni ropa. 

¿Qué razones había para hacer eso? ¿Por qué razones me quitan todo? Aun no lo entiendo, pero lo que si debo entender es que hay un viaje largo, en el que no necesito llevar nada más que a mí, y todo aquellos que poseo me estorba, que todas las posesiones serán una carga innecesaria, y ¿A dónde viajaría? Aun no lo sé. Pero lo que sí sé, es que mientras me empeñaba en acumular bienes, la vida se encargaba de retirármelos, por una u otra razón.Pero no todo era tan malo, la vida me acercaba a personas que me iban enseñando cosas que aparentemente no necesitaría, pero que, en ese momento, me servían de entretenimiento, y que más tarde entendería para que había sido aleccionado.

Esas circunstancias me acercaron a lugares y a información muy interesante, gracias a la información, pude solucionar problemas de trabajo con relativa facilidad, pude interaccionar con personas disimiles y salir airoso de lo que llamaban problemas y me fueron llevando a una información más fuerte, que me hizo cuestionar el destino de mi vida, si con el tiempo estuvieron quitándome todo aquello que sentía como logro y que pretendía presumir, que pensaba hacerlo público, poniéndome como ejemplo de superación y pervivencia, y con esas acciones entendí que nada de lo que tengo durará, que la vida que tienes es lo único valioso y que debes cuidarla de todos aquellos que desean lo que tú tienes, a pesar de que sientas que no es mucho, que no tiene valor más allá de lo sentimental, y que la vida te permitirá hacer algo más. Por eso te permiten vivir y te han librado de la muerte inminente. 

Cuando entendí, primero, que las cosas mundanas ya no eran favorables para mí, las relaciones interpersonales que tenían tensión me eran desagradables y deseaba eliminarlas de mi vida, y eso hice, todas las personas que estaban intentando dañarme, aunque en el discurso dijeran amarme, me fueron retiradas una a una, hasta sentir que me quedaba solo, y esa soledad, rodeada solo de libros,me enseñó que no necesitamos a muchas personas a tu alrededor, los pocos que me buscaron son los que debo de cuidar, de atender y de alimentar como amistad, y eso empecé a hacer, y han sido amables, pues han aceptado la información que me ha sido entregada para difundirla. 

Pues todo lo que he ido entrelazando de la información que me entregan, es para ellos, para compartirlo, pues dentro de la información que me acercaron, es que nosotros, ninguno de los que estamos en este mundo, somos espíritus de la tierra, los cuerpos sí, más las almas y los espíritus no, y que hemos venido a cumplir ciertos trabajos. El primordial es la ayuda a todos los seres de la tierra, y no hablamos solo del hombre, sino de todos:animales, plantas y minerales, pues los seres oscuros que dominan las ideas y la tecnología, esa que te hace sentir la necesidad de poseer lo que ellos crean, se encargan de destruir toda la vida, con la justificación de que el bien justifica los medios, y de esa manera, los medios pueden ser todos los seres vivos, incluyendo al hombre. 

Por ejemplo, te hacen sentir que eres importante si comes un pedazo de ser vivo japonés, un pedazo de bistec de una vaca llamada Kobe, cuesta media vaca nativa de cualquier región del país, y aunque una vaca nativa te ofrezca la misma calidad de alimentación que una Kobe, por la simple idea de que aquello es mejor, harás lo posible por conseguirla, y solo estarás alentando los egos, los sentimientos de ser único y especial por poder pagar algo más que los demás y que muchos sin necesidad de asesinar a un ser pueden obtener los mismos nutrientes en las semillas que en los animales. 

Ese es el trabajo de los seres oscuros, el hacerte sentir especial, solo por el hecho de tener algo más que los demás, de esa manera te manipulan y te dejas manipular, porqué ese pequeño espacio de poder te hace sentir superior, aunque tengas el pie de los poderosos en el cuello, pues el poder lo tienen pocos, esos que hicieron pactos con los seres oscuros, mientras que la mayoría de nosotros estamos embelesados con todo aquello que nos muestran, el oropel nos sigue seduciendo, sin embargo, yo debo entender que nada de lo que pueda tener como posesión será mío, porqué me será retirado para no tener cargas innecesarias, así que debo entender que ya es suficiente. 

También debo entender que todas las amistades que han ido pasando por mi vida deben ser reestructuradas, debo dejar muchas, para que lleguen otras, no mejores, no peores, solo distintas, con información distinta, información que ahora necesito; ¿Para qué?, para lo mismo que usan los demás la información que les llega, para trascender, para ser, para identificarme como yo mismo. Pues la información es lo que nos hace distintos, nos da jerarquía, y más si esa información nos hace crecer como personas, pues todos tenemos esa capacidad, la de crecer, la de ser mejor cada día. 

Así llegué a una encrucijada, me preguntaba ¿Quién soy? Y ¿Qué diablos hago aquí? Allí está el problema mayor que tenemos todos los seres humanos, no sabemos quiénes somos y no nos reconocemos, por eso buscamos que nos reconozcan los demás y buscamos reconocernos en los demás, que ellos nos digan que somos y si no nos gusta, nos molestaremos y usaremos los medios que tenemos a la mano para obligarlos a decirnos que somos lo que imaginamos que somos, con todo el poder que la oscuridad nos da, y ¿Qué hacemos aquí? Es otra de las disyuntivas. 

Lo que sí sé, es que ya me reconozco como un ser de otro plano, de otro planeta, de otro mundo, haciendo trabajo de ayuda a los demás, ayuda a identificarse primero como ellos mismos, después como seres de otra dimensión. Con la información que me llegaba, una vez liberado de las cargas emocionales innecesarias, es que todos somos semillas locales, semillas estelares o espíritus consientes descendientes, todos con el mismo fin, elevarnos espiritualmente y la tierra es la escuela de ascensión, y que los seres oscuros son solo maestros, y que salirse de esa escuela es el fin último, para una vez terminado el curso, dejas el traje humano, que es tu avatar, al que poseíste como espíritu y regresas a casa, gustoso por el aprendizaje. 

Así que, una vez aprendida la lección te vas. Si no la aprendes, estarás retornando vida, tras vida, sufriendo, hasta que como a mí, te dejen sin nada y entiendas que así te vas a ir, pero más experimentado.  

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