Los enemigos ocultos de la sociedad

p. Agustín García Celis

En las relaciones humanas siempre encontramos los “buenos y los malos”, los que actúan correctamente y los que actúan perversamente, los que quieren el bien para la sociedad y los que buscan el bien personal. Son una serie de situaciones que sería difícil retratarlas todas en unas cuantas letras. Sin embargo, nos queda claro que la sociedad es vulnerable a sí misma, que en ella se esconden los que la lastiman y que de ella surgen hombres que se declaran, bajo su perversidad, amigos de la sociedad.

En estos días hemos celebrado la independencia de México, con el ya muy famoso grito de independencia. Todo se ha modificado a lo largo de los años; hoy día parece ser que cada quien grita lo que quiere y lo que se le ocurre, causando admiración o repudio de los mexicanos; sorprendiendo a todos al ventilar públicamente sus inspiraciones y principios, pero sobre todo su ideología. En este acto tan humano, se ha dado la oportunidad de conocer la esencia del gobierno actual y crear nuestros pronósticos hacia dónde va el país.

Muchos son los comentarios a favor o en contra de la manera de gobernar actualmente, pero a ciencia cierta no se conoce el rumbo del país porque, desde las altas esferas gubernamentales hasta los menos informados, todos vivimos en la zozobra, de que no alcanza el sueldo, que algunos negocios están sufriendo, otros han cerrado porque no hay el mismo consumo. Otras instituciones, que en gran medida se sostenían de los apoyos y recursos federales, padecen a causa de las nuevas estrategias de gobierno, algunos más vivos (corruptos) siguen viviendo de la confusión de la administración federal.

No sabemos quiénes están a favor de la sociedad y quienes en contra. Decíamos que en el pasado era pura corrupción y en el presente otros siguen sufriendo a causa de la corrupción y de la “austeridad federal” (asilos, asociaciones civiles, programas sociales, las becas estudiantiles que son un tema que no se resuelve aún en el presente), otros mencionan que es muy poco tiempo para que se limpie el pasado y otros esperan desesperados los beneficios federales. La corrupción sigue haciendo estragos a todos los niveles y en los diferentes ambientes sociales, de tal manera que seguimos viviendo bajo la sombra de cuarta corrupción federal.

Seguimos esperando de donde nos vendrá el auxilio, porque sigue habiendo enemigos anónimos sociales que aprovechan la realidad, en esta sociedad liquida que se mueve para donde mejor le va y que no es capaz de reaccionar razonablemente conforme a los principios humanos, sino como le conviene en su momento.

¿Quiénes son los enemigos de la sociedad?, es la gran pregunta que todos los ciudadanos se siguen haciendo, porque ya no se puede confiar en todas las personas y en las instituciones, ahora se hace lo que se puede y se vive como se puede, con la esperanza de vivir en paz.

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