Espejismos en Michoacán: un lago y un gobierno que parecían recuperarse

Por: Esteban Patricio M.

Parecería que la sequía del Lago de Cuitzeo y el gobierno michoacano no tuvieran nada similar, pero son dos problemas agudizados en los últimos años y parece que tienen una solución pronto. Sin embargo, la realidad ha diferido de lo que se prometió y lo que muchos creyeron.

LA CATÁSTROFE ACECHABA

Apenas hace seis meses el panorama futuro para el Lago de Cuitzeo era muy poco alentador.


En medios nacionales e internacionales circularon las imágenes de la inmensa llanura en la que se estaba convirtiendo este lago.

Estaba a punto de extinguirse ante la falta de lluvias, la grave deforestación y la contaminación sanitaria por aguas residuales que vierten al menos 15 poblaciones urbanas y rurales cercanas.

Académicos de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), pescadores y activistas habían lanzado una petición en la plataforma de Change.org para que el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador atendiera al Lago de Cuitzeo con una restauración ecológica y recuperación económica.

Un dato que daba idea de la magnitud de este problema, es que hace 25 años el gobierno de Michoacán estimaba que en el lago se capturaban más de 5 mil toneladas de peces, mientras que en ahora se pesca un máximo de 250 toneladas.

Además, de 19 especies de peces documentadas en 1975 en sus aguas, ahora sólo sobreviven 6 variedades.

LA APARENTE RECUPERACIÓN

Todavía hasta el mes de agosto de este año las notas periodísticas advertían que a pesar de que había iniciado la temporada de lluvias, no había ninguna mejora en el lago.

Pero, durante septiembre, numerosas tormentas cayeron sobre Morelia y sus alrededores, que es la zona donde está la cuenca que alimenta el lago.

Para finales de septiembre empezaron a circular las fotografías de un espejo de agua que estaba reemplazando al llano seco, “se recupera el Lago de Cuitzeo, ostenta un nivel de hasta 40% de llenado”, se presumía en algunas notas periodísticas.

En redes sociales las fotos generaron gran revuelo, pues mostraban un contraste con las que seis meses antes habían causado tristeza y desconcierto.

Sin embargo, se tiene que tomar con reserva. “El lago todavía no está recuperado, una cosa es tener un encharcamiento, y otra es tener un lago con todas sus funciones”, advirtió el académico Arturo Chacón Torres, quien ha investigado este lago por poco más de 4 décadas.

Externó que las condiciones climáticas de los siguientes meses serán clave pues, “si sigue la lluvia como viene en este momento se va a recuperar, mi pronóstico es que si alcanza a llover en parte de noviembre, alcanza a sobrevivir para las próximas lluvias”.


Recordó que la cuenca, que es principal fuente de agua para el lago está en territorio michoacano y recibe cerca de 4 mil millones de metros cúbicos de agua de lluvia al año, con solo el 10 por ciento de eso se podría llenar el lago.

Pero casi el 80% de las aguas de lluvia que lo nutren se evaporan por la deforestación de bosques, urbanización y cambios ilegales de uso de suelo.

LA CRISIS DOCENTE

En octubre de 2020 en los titulares de noticias se podía leer: “Gobierno de Michoacán reconoce que no tiene dinero para pago a maestros”.

Bloqueos en vías de ferrocarril, marchas y suspensiones de clases se habían convertido en una constante desde 2018, debido a los retrasos en los pagos de los maestros michoacanos.

Hace un año se calculaba que había un déficit de mil 795 millones de pesos para cubrir la nómina magisterial de Michoacán, entre bonos, salarios y prestaciones.

El problema no se eliminaba, por el contrario, se agudizaba. Peor aun, con el intercambio de declaraciones politizadas entre el entonces gobernador Silvano Aureoles Conejo y el presidente Andrés Manuel López Obrador.

LA SOLUCIÓN POSIBLE

Una alternativa que tomaron cientos de maestros, fue apoyar la candidatura a la gubernatura de un ex integrante del gremio, Raúl Morón Orozco, un morenista que podría fungir como puente entre el gobierno federal y los maestros michoacanos para poder resolver el problema.

La candidatura de Morón se truncó y la siguió Alfredo Ramirez Bedolla, todavía con el apoyo de maestros con la esperanza de tener por fin una solución, el morenista logró el triunfo electoral.

El nuevo ciclo escolar inició, pero los maestros no retomaron clases presenciales como protesta por la falta de sus pagos.

Para el momento en que tomó posesión se calculaba que se debían cinco quincenas, que no habían recibido 28 mil maestros estatales de educación básica, que equivale a mil 808 millones de pesos.

Apenas 8 días después de que Ramírez Bedolla tomó protesta, se concretó la primera visita del presidente Andrés Manuel López Obrador con el nuevo gobernador en la entidad. Los docentes incluso retiraron manifestaciones que tenían en la capital del estado para mostrar apertura a un acuerdo.

En esa visita, el presidente aseguró que los adeudos serían saldados y que el gobierno federal se haría cargo de la nómina magisterial, aunque no se dio una fecha concreta, por lo que los líderes del magisterio han decidido prolongar la suspensión de clases.

La solución está planteada, pero no ejecutada. Aquella esperanza de por fin tener estabilidad económica para los maestros, está pendiente aún.

La sequía de aguas azotaba un algo y parecía estar en recuperación, pero podría ser momentánea, y la sequía económica para los maestros también parecía estar cerca de su fin, pero tampoco hay nada asegurado.

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