Partidos de oposición dieron la espalda al pueblo con la negativa a la reforma eléctrica

Blanca Piña Gudiño
Senadora de la República

La coalición “Pacto por México” de naturaleza proempresarial, conformada por el PAN, PRI y PRD, aprobaron en 2013 la reforma energética que privatizó el sector energético, entregando la riqueza energética a las trasnacionales extranjeras.

Casi 10 años después los mismos partidos aglutinados ahora en “Va por México”, sucesor político del “Pacto por México” continúan defendiendo los intereses de las trasnacionales energéticas extranjeras y con ellos la reforma energética de Peña Nieto, que ellos mismos aprobaron.

Claramente y sin ambigüedad “Va por México” responde a los intereses de las trasnacionales extranjeras, esto quedó demostrado con su voto contra la reforma energética presentada por el Presidente Andrés Manuel López Obrador.

Los intereses de las trasnacionales extranjeras son incompatibles con el interés y los derechos del pueblo de México.

Los partidos de oposición se han quitado la careta y han mostrado que solo defienden los intereses de las empresas extranjeras que se han dedicado a medrar el presupuesto público. Es de resaltar que en el debate de la Reforma Eléctrica la oposición conservadora no esgrimió ningún argumento técnico, económico o ambiental, únicamente se centraron en cuestionar al presidente, con lo que demuestran el odio y la aversión que siente por un líder social que está al frente de la Cuarta Transformación sirviendo a México.

La propuesta de Reforma Eléctrica presentada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, tenía el objetivo central de recuperar nuestra soberanía, devolviéndole a la CFE el control mayoritario (54%) de la generación y venta de electricidad del país, que hoy controla la iniciativa privada en más de 60%.

La iniciativa presidencial también establecía que el litio (un mineral clave para la fabricación de baterías y apodado «el oro blanco»), sea explotado únicamente por el Estado Mexicano. Esto también fue rechazado por la oposición, ya que ven en el litio un negocio más del cual aprovecharse y enriquecer a sus socios extranjeros. Recordemos que un motivo del trágico golpe de Estado que sufrió el expresidente de Bolivia, Evo Morales, fue su decisión de nacionalizar el litio, que afectaba los intereses de las empresas norteamericanas. Nuestro país ocupa el décimo lugar de entre 23 países con reservas por certificar de litio, lo que posiciona a este mineral como una pieza clave para el desarrollo de México.

Estoy convencida de que la coalición “Va por México” defiende a la oligarquía nacional y extranjera, y con esto se oponen a los interés y derechos del pueblo de México.

Por esta razón, reitero mi compromiso de luchar para consolidar una verdadera democracia en México, y continuaré impulsando la aprobación de la iniciativa de reforma energética que presenté en 2020 para derogar totalmente la contra reforma neoliberal del 2013 y contar con el derecho humano a la energía y recuperar nuestra soberanía energética en beneficio del pueblo trabajador.

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