Como alma que lleva el diablo

*Así manejan los motociclistas en la ciudad, a exceso de velocidad y sin importar pueda ocurrir un accidente.

H. Zitácuaro, Mich. –“Como alma que lleva el diablo”, así circulan motociclistas, quienes desafían su propia seguridad. Pero, además ponen en riesgo la vida de quienes caminan o circulan por las calles de la ciudad. De acuerdo al observatorio de “El Despertar,” se ha podido comprobar que quienes conducen motocicleta, muchos de ellos manejan con precaución, respetan los señalamientos de tránsito, dan incluso paso al peatón, se conducen de manera responsable.

En cambio, hay otros conductores que simplemente no observan los límites de velocidad, prácticamente no cumplen con las leyes de tránsito y ponen en riesgo su integridad física, así como la de los demás.

Cabe mencionar que los accidentes de moto están a la orden del día, de manera frecuente son protagonistas de accidentes, tanto en la zona urbana como en carreteras.

Se tiene información que muchos de ellos han parado en hospitales, para su atención de manera urgente y recibir los primeros auxilios, en otros casos, algunos han perdido la vida.

Debido a que la motocicleta o motoneta se ha convertido en uno de los principales medios de transporte, el número de accidentes también es permanente.

En algunos casos, el reporte de tránsito o de las corporaciones de auxilio indica que el conductor iba manejando bajo los efectos del alcohol. Lo que significa que ponen en peligro su vida, pero también la de los demás. Ya que el manejar alcoholizado disminuyen las condiciones de seguridad de manera importante.

Aunado a lo anterior, algunos manejan a exceso de velocidad, lo que ha dejado un número considerable de lesionados y otra cifra récord en defunciones.

Hay que tomar en cuenta que las motocicletas deben ser utilizadas para dos personas. En ciertos casos se ha visto que viaja la familia completa, viajan hasta 5 ocupantes y hasta niños en brazos llevan.

Por ello, prevalece la irresponsabilidad de quienes no consideran las medidas básicas de seguridad.

Tomando en cuenta que las calles y avenidas de la ciudad los motociclistas las han convertido en sitios de alta velocidad.

En Zitácuaro se escucha el rugir de las motos, diariamente, únicamente se detienen cuando hay luz en rojo en el semáforo, una vez que se enciende la luz verde, se convierten en motociclistas audaces, sin importar los fatales desenlaces.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *