Las curules del Congreso del Estado ahora son más cómodas

Las curules del Congreso del Estado ahora son más cómodas

Por: Esteban Patricio M.

Más allá de los privilegios habituales y conocidos de ser diputado del Congreso del Estado, ahora ocupar uno de estos espacios en la función  pública tiene más comodidades que nunca, cuentas rendidas a medias y hasta poder hacer campaña desde la comodidad de un cargo público, son privilegios que ahora gozan en el legislativo michoacano.

¿QUE SE SUPONE QUE HACEN?

El Congreso del Estado de Michoacán es el órgano colegiado en cual se deposita el ejercicio del Poder Legislativo en el Estado.

Entre sus principales funciones destacan la de representar políticamente a los michoacanos, legislar sobre los ramos de la administración que sean competencia del Estado, así como participar en las adiciones o reformas a la Constitución Local y a la Constitución de la República.

También se encarga de fiscalizar las acciones del Estado y los municipios en materia de fondos, recursos locales y deuda pública; y, por otro lado, erigirse en Jurado de Sentencia para conocer en juicio político de las faltas u omisiones que cometan los servidores públicos y que redunden en perjuicio del interés colectivo.

Sus actuales integrantes comenzaron sus funciones en septiembre de 2018 y fueron elegidos en las elecciones de julio de ese año.

No está por demás recordar que, si se toma en cuenta el presupuesto del Poder Legislativo estatal y se divide entre los diputados que los integran, en promedio los diputados locales nos cuestan 23.09 millones de pesos por cabeza, ubicándose en la quinta posición a nivel nacional de los legisladores más caros.

CUENTAS NO TAN CLARAS

El pasado sábado 20 de febrero la Auditoría Superior de la Federación entregó al Congreso federal el informe sobre la fiscalización a la Cuenta Pública Federal correspondiente al ejercicio fiscal 2019.

En ese informe se dio cuenta de la revisión al uso de los recursos públicos de origen federal tanto por la federación como por los estados de la República.

En esa revisión la Auditoría detectó en el Congreso michoacano inobservancias a leyes que les dictan cómo usar y administrar el recurso que se les da desde la federación.

Entre ellas, la Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y los Municipios, de la Ley General de Contabilidad Gubernamental, de los Criterios para la elaboración y presentación homogénea de la información financiera y de los formatos a que hace referencia la Ley de Disciplina Financiera para las Entidades Federativas y Municipios.

El Congreso michoacano no presentó la autorización de las ampliaciones presupuestales de ingresos y egresos por siete millones 283.6 mil pesos, o lo que es lo mismo: dejó “bailando” la información de lo que hizo con poco más de 7 millones de pesos.

Al terminar las cuentas de 2019, el Congreso del Estado de Michoacán tuvo un incremento de siete millones 283.6 mil pesos en su presupuesto. Pero no entregó la documentación sobre la autorización de los gastos adicionales, así como de la fuente de ingreso o la compensación con reducciones en otras previsiones del gasto.

Entre esa información omitida está el gasto en servicios personales, en el cual se debe entregar un analítico de plazas y el desglose de todas las remuneraciones de los servidores públicos.

RECIBEN PAGO SIN HACER SU PRINCIPAL FUNCIÓN

Para que se puedan realizar las sesiones en el pleno del Congreso Michoacano, se debe contar con la presencia de la mitad más uno del total de diputados, es decir: 21.

El pasado martes 23 de febrero se iban a reiniciar las sesiones del pleno del Congreso, pero no llegaban los suficientes legisladores, y los pocos que llegaban no permanecieron en sus curules, ya que sólo fueron para pasar lista y se salieron. La cita para la sesión fue a las 10:00 de la mañana, pero arrancó hasta pasadas las once.

Aunque al iniciarse se pasó lista y constataron que no había el número necesario para realizarla, por lo que el presidente de la Mesa Directiva, Octavio Ocampo Córdova, citó a una nueva sesión 20 minutos después.

En ese nuevo arranque difícilmente lograron alcanzar el quórum necesario para poder iniciar. Pero apenas se hacía la votación del orden del día, cuando algunos diputados ya habían abandonado el recinto.

Se volvió a revisar si había el quórum suficiente, pero sólo había 19 diputados, la sesión se tuvo que posponer una semana.

Para darse una idea de la magnitud de esta displicencia de los legisladores, basta decir que, de las 146 sesiones de Pleno realizadas por la LXXIV Legislatura, desde que inició funciones hasta enero de 2021, sólo en 14 estuvieron presentes todos los diputados.

Eso sí, sus salarios los siguen percibiendo de manera habitual, pues muchas de las inasistencias después son justificadas con algún documento.

CON CARGOS Y HACIENDO CAMPAÑA

El pasado martes 2 de marzo, el Consejo General del Instituto Electoral de Michoacán (IEM), aprobó un acuerdo que les ha caído a modo a los legisladores que van a buscar reelegirse o ser presidentes municipales.

“Las y los diputados locales que aspiren a ocupar un cargo de elección popular dentro de la propia entidad federativa, en específico, en el cabildo de un Ayuntamiento –presidente municipal, síndico o regidores- no tienen la obligación legal de separarse de sus funciones”, dice el documento.

Resulta que el diputado Humberto González Villagómez sobre el particular hizo una consulta a este organismo sobre el artículo 119 de la Constitución del Estado.

Ese artículo establece, en su inciso IV que, para ser electo presidente municipal, síndico o regidor se requiere “no ser funcionario de la Federación, del Estado o del Municipio, ni tener mando de fuerza en el Municipio en que pretenda ser electo, durante los noventa días anteriores a la fecha de la elección…”.

Pero se señala que hay una falta de claridad en esta disposición y por eso hubo consulta al respecto.

Se resolvió entonces que, “no se encuentra expresamente previsto en la Constitución Local, como tampoco en la legislación del Estado, la separación en el cargo por quienes ocupen una diputación local y pretendan contender a algún cargo de elección popular al interior de los ayuntamientos”.

Es decir: como la ley especifica que los diputados locales deben dejar su cargo 90 días antes de la fecha de elección, entonces pueden seguir en sus funciones y participar como candidatos. Así que habrá diputados en plena campaña, gracias a una laguna en las leyes estatales relacionadas a lo electoral.

            Pocas veces se puede ver un trabajo con tantas facilidades y buen sueldo, los diputados Michoacanos lo tienen y aun en plena pandemia que ha dejado a tantos sin un trabajo.

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