Las mareas bajan, la playa se desnuda. Gea (Despertar de la tierra)

Las mareas bajan, la playa se desnuda. Gea

El evento de Sizigia es considerado el responsable de la marea baja que hizo retroceder al mar en las playas de Acapulco, Guaymas, Puerto Progreso y Veracruz. Sizigia es un fenómeno astronómico que significa reunión, del latín syzygia, que sucede cuando tres objetos celestes o más de ellos están alineados. Esta alineación hace que la marea baja sea más baja de lo normal. Este fenómeno sucedió en prácticamente todo el continente americano, en las playas de México el mar se retiró hasta 50 metros, en Guaymas las personas se sorprendieron y asustaron, temiendo un mar de fondo o tsunami.

En el Perú, las playas de Pimentel, Puerto Eten y Lambayeque empezaron a sospechar un posible evento de cambio climático, señalando al fenómeno del niño, sin embargo, la comunidad científica les explicó que este tipo de marea se debe al efecto de la luna sobre el planeta. Los pescadores no se sorprendieron y lo consideraron normal, pues sucede cíclicamente. El hecho de que la luna rija las mareas se debe principalmente a la cercanía con nuestro planeta y que su fuerza gravitatoria es dos veces más fuerte que la del sol, no tanto como para desestabilizarla, pero si para mover las aguas.

Este fenómeno ya ha sucedido antes, en 2017, cuando el huracán Irma se acerba a la Florida, secando las playas de Bahamas, Cayo Hueso, Naples, San Petersburgo, Sarasota y Tampa, todas ciudades costeras al oeste de Florida. Pareciera ilógico que el mar se retirara, si es un huracán lo que acarrea es agua y grandes olas. Estos fenómenos desde luego no parecieran extraños, si no fuese porque han venido acompañados por otros precedentes, dos enormes lunas seguidas: enero la luna de sangre, febrero la luna de nieve, enormes, hermosas, pero arrastrando misterios y fenómenos adyacentes, como frío antártico en Chicago Estados Unidos, nieve en uno de los destinos de playa más famosos de Estados Unidos en Hawái, calores extremos en Australia, records de calor en zonas equilibradas como Colima o Xalapa en México, intensas lluvias en la misma Australia, alerta del colapso de los hielos en la Antártida, tornados en Argentina en Punta Indio o el del Caribe en Cancún, las erupciones volcánicas en las Célebes no dan tregua al archipiélago Indonesio, el volcán Karangetang de la isla Siau continuamente lanza lava y ceniza.

Esto debería de preocuparnos sobre manera, ya ni siquiera el cambio climático es tan alarmante como lo que esconde la naturaleza y el universo, algo más fuerte está moviendo a la tierra, los hombres fuertes y sabios sabrán sortear los obstáculos o sabrán identificar los posibles daños que puede llegar a causar el cambio de eje del planeta y sus consecuencias, por lo tanto, sabrán que hacer. El rumor, aun no confirmado, de que las elites mundiales se aprestan a vivir en las zonas consideradas como seguras, con bunkers subterráneos, puede suponer que hay grupos de personas informadas. La mayoría de las personas no lo están y ni les interesa. Tanto es así, que si les expusieran las posibles consecuencias de un cambio completo en la tierra se espantarían y crearían un caos mayor al que la naturaleza está creando ahorita.

Mientras tanto en México, los temblores no cesan, esta semana tembló en la zona de Tepic, lugar donde tienen a otro de los volcanes nuevos de México, el Ceboruco y cerro de Sangangüey, en toda la costa del pacífico había estado temblando, pero no se reflejaban en Nayarit hasta ahora, señalando que está subiendo por la zona volcánica el tremor, ya la semana pasada había temblado en las costas de Jalisco, sintiéndose el movimiento hasta la Ciudad de México, aunque los temblores hayan sido de poca intensidad, como el de Nayarit que fue de 4 grados en Tuxpan, y el del Ceboruco de 3.8.

 

Gea. El origen griego de la tierra.

Gea, o la Madre Tierra, era la gran diosa de los antiguos Griegos. Representaba a la Tierra y era adorada como la madre universal. Ella creó al Universo y dio a luz a la primera raza de los dioses (los Titanes) y a los primeros humanos.

Gea, o Madre Tierra, era la más antigua de todos los dioses. Ella era conocida como la diosa suprema tanto por los humanos como los dioses. Ella presidía sobre los matrimonios y los juramentos.

El Mito

 

Gea es la madre Tierra de donde surgen todas las razas divinas. Ella nace después de Caos y antes de Eros (el Amor). Ella sola engendró a Urano (el Cielo) que la cubre al igual que Ponto (el mar).

Después se une con Urano y da a luz a los seis titanes: Océano, Ceo, Crío, Hiperión, Japeto y Cronos. También tuvo a las seis titánides: Tía, Rea, Temis, Mnemósine, Febe y Tetis (madre del héroe Aquiles). Después nacieron los cíclopes (monstruos gigantes con un solo ojo), divinidades relacionadas con el rayo y el trueno. Por último nacieron los Hecatonquiros, seres de cien brazos, gigantescos y violentos.

Urano odiaba a todos sus hijos, por lo que los obligaba a vivir en las profundidades de su madre. Un día ella decidió liberarlos y les pidió que se vengaran de su padre, pero todos le temían demasiado. Sólo el menor, Cronos aceptó, pues lo odiaba mucho. Gea le entregó una hoz de acero a su hijo. En la noche cuando Urano cubrió a Gea toda para unirse con ella, Cronos le cortó los testículos a su padre y los arrojó detrás de él. La sangre que brotaba de la herida fecundó a Gea y de ahí nacieron los Gigantes, las Herinias y las Ninfas de los Fresnos, además de todas las divinidades realcionadas con los árboles.

Posterior a esta mutilación, Gea se unió con Ponto de donde nacieron las divinidades marinas: Nereo, Taumante, Forcis, Ceto y Euribia. Mientras, Cronos reinaba en el mundo y se había vuelto un tirano terrible y había encerrado a sus hermanos en el Tártaro, por lo que Gea planeó una nueva venganza. Los hijos de Rea y Cronos habían sido devorados por su padre, pero cuando ella estaba en cinta de Zeus, pidió ayuda. Gea y Urano le revelaron el secreto de los Destinos y le enseñaron como burlar a Cronos. Cuando el niño nace, Gea lo esconde en una caverna, al mismo tiempo que a Cronos le era entregada una piedra envuelta en mantillas, a la que devoró sin notar la diferencia.

Cuando Zeus estuvo mayor, luchó abiertamente con Cronos y Gea le hizo saber que necesitaría la ayuda de los Titanes. Estos al ser liberados por Zeus del Tártaro, le dieron el rayo, el trueno y el relámpago, armas con las que destronó a su padre.

Pero Gea seguía descontenta por la suerte de los Hecatonquiros, que habían sido derrotados, por lo que se une con Tártaro (dios de los abismos) y engendró a Tifón, con el que tuvieron que luchar los dioses por largo tiempo. Además nació de esta unión otro monstruo, Equidna.

La mayoría de las teogonías le atribuyen a Gea la maternidad de diversos monstruos como Caribdis, las Harpías, Pitón, el dragón guardián del vellocino de oro, e incluso la Fama.

Con el tiempo, Gea se convirtió en la madre universal, y conforme el mundo helénico personificaba a sus dioses, la tierra se encarnaba en divinidades como Démeter o Cibeles, y la tierra como elemento abandonaba la mitología.

Gea se consideraba además, como inspiradora de muchos oráculos, poseía los secretos de los Destinos, y sus predicciones eran más antiguas y seguras que las del mismo Apolo.

 

 

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