Los perros ladran, si no te conocen

Los perros ladran, si no te conocen

P. Agustín Celis

Hace un tiempo escuché esta frase y hacía referencia a las críticas de las personas sobre la vida de otra persona, y aunque parece extraña la frase, hace referencia a una acción muy normal de los perros, que ladran cuando ven o perciben algo desconocido o no conocen lo que se les acerca.

Con esta frase, un poco cruda, quiero expresar esta acción de desacreditar a las personas, hablando mal de ellas y sobre todo pensar en toda la carga negativa que conlleva a una situación así.

En la sociedad, es muy común escuchar críticas de unos a otros, muchas de ellas con la intención de desinformar y hacerles daño a los ciudadanos. En varias situaciones nos vemos alarmados por noticias falsas, por críticas negativas y hasta delitos que se quedan encubiertos por cortinas de humo o por el circo político.

Es muy doloroso, cuando sabemos que las críticas o falsos sobre la vida de una persona desencadena una serie de acciones de violencia y hasta llegar a cometer algunos delitos o provocar violencia social.

La mentira es madre de varias acciones y cuando se utiliza con esos fines de ofender o lastimar a una persona o la sociedad, se debe considerar una falta grave, ya que está provocando alteraciones en el orden en la sociedad.

Un ejemplo lo encontramos en las personas que son conocidas o por sus acciones o por su trabajo. Cuantas veces escuchamos en los medios de comunicación que se le ofende a algún servidor público por las acciones que realiza, independientemente si son buenas o malas sus acciones, al grado de que el acusado ni siquiera tiene el derecho de réplica o de aclarar la situación, ya que las noticias falsas se propagan rápidamente, y las noticias buenas tienen poca relevancia.

Sobre todo, la intención de comentar en este texto, es que nos demos cuenta como con una acción que parece no tener mucha relevancia, puede colaborar en la descomposición del tejido social. Otro dicho muy conocido es “pueblo chico, infierno grande”, por la gran cantidad de información que no es verdad y se pasa de boca en boca, lastimando la dignidad de una persona, su reputación queda por los suelos y se le hace fama de dicha situación.

Por lo tanto, aunque nos encontramos en una grave situación social, debemos seguir fomentando los valores y debemos ser parte del deseo de tener una sociedad más humana, más sana y que sea capaz de proteger al ciudadano en toda su integridad, al grado de que se vayan fortaleciendo las virtudes y los valores, ya que la sociedad se encuentra herida y lastimada por las ideologías egocéntricas que pretenden implantarse desacreditando al otro, sin importar su dignidad.

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