Pablo de la Cruz Rodríguez

H. Zitácuaro, Mich. – Pablo de la Cruz Rodríguez es apodado el “Campeón”, por su forma de preparar los tacos sobre la calle Allende y por haber sido campeón nacional de peso mini mosca, premio obtenido en la “Arena Coliseo” de la capital del país. Además de taquero en la calle Allende, logró permanecer en la unión americana por más de dos décadas, formó parte del ejercito mexicano y obtuvo el grado de sargento segundo.

De la Cruz Rodríguez es el mayor de diez hermanos, fue empleado de la “Casa Alcántara”, cuando por aquella época supo que Gustavo Salgado se había coronado campeón nacional en un carnaval de campeones y ganarle al “Lobo” Morales en peso pluma.

De chico recuerda que su padre lo llevaba a las funciones boxísticas, celebradas en aquel emblemático “Teatro Juárez”. Más tarde conoció a los hermanos Montes de Oca, quienes invitaron a Pablo para formar parte de un programa de box en Angangueo.

Logró noquear al “Negro Duran” de Zitácuaro en ese cartel, en una pelea programada a cuatro rounds.

Más tarde un grupo de zitacuarenses emprendieron varias salidas a donde fueran invitados por empresarios de la región, entre ellos los Montes de Oca, Juan Ruíz, “Dominico” Ruíz, Aureliano Ruíz, así como Pablo de la Cruz.

Hubo una pelea en Altamirano, Guerrero, donde Pablo enfrentó al “Cuervito” Rodríguez, en pelea pactada a 8 rounds. Mientras que en la pelea estelar iba Benjamín Montes de Oca contra Clemente “Camichín” Mendoza. Luego hicieron otra salida a Acapulco, Guerrero, Ciudad de México y Querétaro.

En la capital de la república, de la Cruz tuvo la oportunidad de conocer a boxeadores, como “Pipino” Cuevas, Salvador Sánchez, Marcos Villasana.

Fue ahí donde se coronó campeón nacional en peso mini mosca contra Germán Torres, en la famosa “Arena Coliseo”, en 1984. Ese mismo año también fue campeón en el ejército, siendo cabo de infantería.

Actualmente en la calle Allende ofrece a su clientela tacos de birria, además los acompaña con un buen vaso de consomé de res, una salsa picante y un limón partido para darle más sabor a su gastronomía local.

Considera que ama lo que sabe hacer, preparar sus tacos con el mejor esmero y atención a sus consumidores, para que de nueva cuenta el cliente se vaya satisfecho y con la opción de que vuelva a probar los tacos del “Tío Pablo”, apodado también “El Campeón”.

Indicó que una ocasión iba caminando por algunas de las calles de la Ciudad de México, a la altura de uno de los viaductos donde se encontraban las instalaciones de “Guardias Presidenciales”, al solicitar información para incorporarse, lo canalizaron al campo militar número 1, fue así que ingresó al Ejército Mexicano, llegando al grado de sargento segundo.

Como elemento de las fuerzas armadas, reveló que siempre fue instruido para respetar las normas principalmente, pero algo que le llamó la atención fue cantar y entonar el himno nacional mexicano en su versión completa.

Durante su estancia en el ejército tuvo algunas misiones, como estar en el programa “Condor” y enviado a Chihuahua, de igual manera asistió a otros cursos, como a Atoyac, Guerrero, en el curso denominado “Pantera”, tiempo más tarde participó en un curso de paracaidismo por un período de tres meses.

Emprendió nuevos rumbos, así que tuvo idea de cruzar la frontera de México con Estados Unidos, con el propósito de buscar mejorar sus condiciones económicas y sociales.

Fue en ese país donde se empleó en varios oficios y en uno de ellos aprendió a hacer carnitas, chicharrón, barbacoa y birria, fue así que al regresar a su lugar de origen decidió vender tacos en esa vialidad.

Su padre fue uno de los pioneros en la calle Allende, se dedicaba a vender pollos y guajolotes, quien tenía la misión de apostarse en la avenida Revolución y esperar a que llegaran los camiones de Tierra Caliente o del vecino Estado de México.

Don Pablito duró más de doce años como miembro de Adoración Nocturna y siempre se encargaba de donar kilos de carbón de manera altruista, para que el cura de la Parroquia Principal hiciera el incienso utilizado en las ceremonias religiosas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *