Alfreda Montiel Villegas

Alfreda Montiel Villegas
H. Zitácuaro, Mich. – Alfreda Montiel Villegas es cocinera tradicional de Zitácuaro, nativa de la comunidad indígena de Boca de la Cañada, ubicada en Crescencio Morales, tenencia de este municipio. Desde hace varios años ha recibido diversos reconocimientos por su dedicación y empeño como cocinera tradicional.
Sus platillos son preparados con las recetas que aprendió de su madre, entre ellos resalta el revoltijo, una combinación de chiles, habas, nopales y quelites. También se especializó en preparar salsas de molcajete y hacer tortillas a mano, luego ponerlas en el comal, mientras el mismo se encuentra ardiendo con leña.
Para Alfreda Montiel se ha convertido una tradición familiar su platillo de revoltijo. “Yo aprendí de mi mamá, veía lo que ella hacía, guisaba, preparaba lo que nos iba a dar de comer”.
El revoltijo lo preparaba cuando era la Semana Santa, que no se comía carne, jueves y viernes santo y ya el día sábado, sí había dinero para carne, se hacían platillos con pollo u otros, relató.
La familia lo acostumbra a comer en temporada de cuaresma, respetando la tradición de no comer carne durante la Semana Santa.
Alfreda comienza por freír las habas, posteriormente los nopales los deja hervir, al igual que los quelites. Más tarde los mezcla en la cazuela y posteriormente les pone chile huajillo. Así como sal al gusto y se pone a hervir la olla o cazuela.
Otro de sus platillos “fuertes” es el mole con chile huajillo, ya sea con guajolote o pollo.
Desde que era niña su madre Gregoria Villegas Pérez le ayudó a incursionar en la cocina, posteriormente aprendió la receta y a la fecha sigue preparando estos platillos exquisitos.
Explica que observaba a su mamá en el momento en que compraba los ingredientes, ya cuando los tenía, veía como ponía asar al comal los chiles y lo molía en el metate, al igual que el ajonjolí y otros ingredientes más.
Ya sea caldo de pollo o guajolote, también son ingredientes que hacen que el mole tenga un sabor único.
En su menú tampoco pueden faltar los chiles rellenos, así como el quelite huazontle, los quintoniles y champiñones.
Para hacer las tortillas, previamente escoge el maíz, lo pone en nixtamal y antes de llevarlo al molino, le agrega trigo seco, para que tenga un sabor especial.
Recientemente estuvo en el jardín principal ofertando sus platillos tradicionales, a principios de noviembre. Sin embargo, en esta ocasión no ha tenido respuesta favorable de parte del Ayuntamiento para un nuevo permiso.
Alfreda y un grupo de cocineras pretenden instalarse en la plaza pública en el mes de diciembre.
Tiene actualmente 52 años cumplidos, casada, con hijos y con nietos, continúa compartiendo sus experiencias.
Recuerda que en septiembre de 2014 tomó un curso especial en la ciudad de Morelia, al igual que otras 6 cocineras de esta región mazahua otomí.
A partir de esa fecha ha participado en varios concursos, se ha ganado la ovación del público, además ha viajado a diversas ciudades del estado de Michoacán, representado dignamente a la región mazahua otomí.

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