María Ascensión Espinoza Ruíz

H. Zitácuaro, Mich. – María Ascensión Espinoza Ruíz tiene actualmente 34 años dedicándose a la fotografía, durante este lapso de tiempo ha participado en eventos sociales, así como en festividades especiales, en el kínder Esperanza Olivares.

Recientemente estuvo presente en el festival navideño de la institución, donde los alumnos de preescolar realizaron su actuación con motivo de fiestas decembrinas.

Chonita, como se le conoce popularmente, se ha ganado un lugar especial en las familias, se le reconoce su labor como fotógrafa y ella en cambio disfruta de su trabajo.

Atrás de esta gran persona hay una historia que contar y María Ascensión tuvo un evento desafortunado que le cambió la vida para siempre.

Su esposo, Mateo Bárcenas Pérez, se convirtió en mariachi y continuamente viajaba a la Ciudad de México en busca de mejores oportunidades de vida; sin embargo, cuando ocurrió el sismo de 1985 se derrumbó el edificio donde él se encontraba viviendo.

María Ascensión se quedó viuda y con 4 hijos, de 11, 7, 3 y año y medio de edad. Como su tarea era únicamente el hogar, no conocía algún oficio o profesión que desempeñar.

En sus inicios tuvo que conseguir una cámara fotográfica para poder hacer su trabajo y cuando había algún evento tenía que pedir prestada una cámara, para lo cual tuvo el apoyo del señor Agustín, en aquel entonces propietario de Foto Marylin.

Además, en ese establecimiento prácticamente le enseñaron el oficio de la fotografía y fue así que incursionó a este arte.

En el kínder Esperanza Olivares tuvo siempre el apoyo del personal docente, por lo que no hubo ningún inconveniente en que Chonita fuera la fotógrafa de base en la institución, ya que se enteraron de las circunstancias adversas en las que vivía.

Por su parte, su entonces esposo Mateo Bárcenas Pérez, desde su niñez y juventud mantenía su inquietud por la música, por lo que llegó un día en que se convirtió en mariachi.

En un principio el mariachi Bárcenas Pérez se dedicó a trabajar como músico en esta ciudad, pero a invitación de algunos de sus amigos conoció la emblemática Plaza Garibaldi de la Ciudad de México y posteriormente fue su centro de trabajo.

Mateo disfrutaba aquella plaza rodeada de restaurantes y centros típicos, donde era partícipe de aquellas veladas inolvidables con la familia, los amigos y al que asistían parejas de novios o casados. Su estancia por aquel lugar duró aproximadamente 15 años, antes de que ocurriera el suceso del 19 de septiembre de 1985.

Chonita en la actualidad tiene su foto estudio, el cual lleva su nombre, se ubica en la calle de Cuauhtémoc oriente. Cabe señalar que dos de sus hijos siguieron sus pasos y además de la fotografía incursionaron en la filmación de eventos. 

Sin duda María Ascensión se ha ganado la admiración y respeto de muchos, por su dedicación y empeño como madre,  ama de casa y fotógrafa.

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